Vuelos sin escalas a Londres desde Buenos Aires: vuelve lo que la pandemia se llevó
British Airways restablecerá en marzo de 2027 la conexión diaria directa entre Ezeiza y Heathrow, seis años después de que la pandemia impusiera la escala en San Pablo. La oferta de asientos hacia Europa se amplía y la Argentina roza los 1,34 millones de pasajeros internacionales en un solo mes.
La noticia concreta es que seis años después de la interrupción que dejó la pandemia, el puente aéreo directo entre Buenos Aires y Londres volverá a tener vuelo diario: British Airways confirmó que desde marzo de 2027 conectará sin escalas el aeropuerto de Ezeiza con Heathrow, la principal terminal londinense, con aviones Boeing 777 equipados con la cabina ejecutiva Club Suite. La compañía ya puso los pasajes a la venta en sus canales habituales y la tarifa promocional de ida en clase económica parte desde US$ 734, una cifra que, según difundió la propia aerolínea, busca reactivar un mercado históricamente codiciado por el turismo argentino y por los ejecutivos con base en la City.
Qué cambia para el pasajero que va a Londres
Para el viajero, el dato más relevante no es el precio del ticket sino la eliminación de la escala en San Pablo con la que la compañía opera desde marzo de 2021, cuando la crisis sanitaria mundial obligó a rediseñar las rutas de largo recorrido y dejó a Buenos Aires sin conexión directa a Europa por primera vez en décadas. Volar a Londres otra vez sin paradas, todos los días, implica en la práctica recuperar entre tres y cuatro horas de viaje, simplificar las conexiones terrestres dentro del aeropuerto paulista y, sobre todo, volver a ofrecer un servicio que ninguna otra aerolínea británica prestó desde la pospandemia. La empresa asegura, en su comunicado, que se tratará del único vuelo sin escalas entre las dos capitales durante la temporada en cuestión.
- Marzo de 2027: vuelve la conexión diaria sin escalas Buenos Aires-Londres, operada por British Airways con Boeing 777.
- Los pasajes ya están disponibles con tarifa de ida en económica desde US$ 734.
- Air France elevó de siete a nueve sus frecuencias semanales entre Buenos Aires y París, con más de 4.500 asientos extra por sentido entre el 1 de septiembre y el 15 de octubre de 2026.
- La ANAC informó que en agosto de 2026 las rutas entre Argentina y Europa transportaron 233.168 pasajeros, frente a 221.937 en agosto de 2025.
- Los aeropuertos argentinos superaron los 1.339.000 pasajeros internacionales en agosto, un récord mensual y un 2% por encima del año previo.
- En el acumulado enero-agosto de 2026, el movimiento internacional pasó los 11 millones de pasajeros, con una suba del 11% frente al récord previo de 2025.
La conectividad regional y la pelea por el pasajero
La decisión de la británica, sin embargo, no llega en soledad: forma parte de una ofensiva más amplia del bloque europeo por quedarse con una porción mayor del tráfico de larga distancia desde la Argentina. Air France acaba de anunciar que llevará de siete a nueve sus frecuencias semanales entre Ezeiza y Charles de Gaulle, lo que representa más de 4.500 asientos extra por sentido en apenas siete semanas, mientras que British Airways también incrementará hasta un 25% la capacidad de asientos en su red latinoamericana y sumará servicios diarios a Santiago de Chile. El dato de fondo lo aporta la Administración Nacional de Aviación Civil: en agosto de 2026 las rutas entre la Argentina y Europa transportaron 233.168 pasajeros, once mil más que en el mismo mes del año anterior, en un contexto en el que los aeropuertos argentinos superaron los 1.339.000 pasajeros internacionales en un solo mes, marcando un récord histórico para la serie y dejando al acumulado de los primeros ocho meses del año por encima de los 11 millones, con un crecimiento del 11% respecto del anterior techo de 2025.
El contraste es elocuente. La empresa habla de una oportunidad comercial, de una región que vuelve a moverse con fuerza y de un mercado sofisticado que premia la conectividad sin escalas, mientras que los números oficiales confirman que la demanda ya está donde la oferta quiere llevarla. La pregunta que todavía no tiene respuesta, y que el sector turístico y la Cancillería deberían empezar a discutir, es si la Argentina va a poder sostener este ritmo de crecimiento sin una política aérea de Estado que ordene los acuerdos bilaterales, amplíe los derechos de tráfico y, sobre todo, contenga el precio del dólar que determina cuánto cuesta cada pasaje en pesos. Sin esa arquitectura, la conectividad que hoy vuelve a Buenos Aires puede quedar otra vez a merced de las escalas de afuera.
