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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Septiembre llega con tres fechas de cobro para los jubilados con DNI terminado en 4 y un ajuste que vuelve a quedar por debajo de los precios del supermercado

Pensiones No Contributivas, haberes mínimos y jubilaciones superiores a la mínima se acreditan en días distintos; la actualización del 2,11% sigue atada a la inflación de julio y el bono de 70.000 pesos lleva más de dos años congelado.

Por Federico SandovalAmbiente y energías renovables · · hace 31 d
Septiembre llega con tres fechas de cobro para los jubilados con DNI terminado en 4 y un ajuste que vuelve a quedar por debajo de los precios del supermercado

El calendario previsional de septiembre vuelve a fragmentar el cobro de los adultos mayores según el tipo de prestación, y quienes tienen DNI terminado en 4 deberán anoticiar tres fechas distintas en el almanaque para saber cuándo verán acreditado su haber. La dinámica se repite todos los meses y, como viene ocurriendo desde hace rato, la actualización del 2,11% aplicada sobre los montos llega con dos meses de demora respecto del pulso real de los precios, ya que se calcula con la variación del Índice de Precios al Consumidor de julio, un dato que para principios de septiembre queda claramente desfasado de lo que ocurre en las góndolas.

En concreto, los titulares de Pensiones No Contributivas (PNC) serán los primeros en pasar por la ventanilla: la ANSES les acreditará el pago el jueves 10 de septiembre, en el arranque mismo del cronograma. Después, los jubilados y pensionados que perciben el haber mínimo -hoy ubicado en la franja más baja de la escala- cobrarán el lunes 14 del mismo mes. Por último, los beneficiarios con haberes superiores al mínimo tendrán que esperar hasta el jueves 24 para ver reflejado el depósito en su cuenta, completando así un calendario que se extiende a lo largo de casi medio mes y que vuelve a poner en evidencia la lógica de pagos escalonados que la administración nacional aplica para ordenar la salida de fondos.

¿Cuánto cobran en septiembre los jubilados con DNI terminado en 4?

El haber mínimo, tras el ajuste del 2,11%, queda en alrededor de 314.000 pesos, una suma que se complementa con el bono extraordinario de 70.000 pesos que la ANSES deposita junto con el cobro habitual. Ese adicional, vale recordarlo, lleva más de dos años sin moverse un centavo, lo que en términos reales implica una pérdida significativa del poder de compra del refuerzo: cuando se estableció, representaba algo más del equivalente a un haber mínimo y medio; hoy, con la inflación acumulada desde entonces, su peso relativo se licuó de manera considerable.

Para los beneficiarios con haberes superiores al mínimo, la actualización del 2,11% se aplica sobre la totalidad de su prestación, pero el bono se otorga en forma proporcional y con un tope de 498.633,20 pesos. En la práctica, esto significa que los jubilados que cobran por encima de la mínima reciben un porcentaje menor del refuerzo, una mecánica que el organismo justifica por razones de equidad fiscal pero que en los hechos profundiza la brecha entre los que menos cobran y los que están un escalón arriba.

  • Pensiones No Contributivas con DNI terminado en 4: jueves 10 de septiembre.
  • Jubilaciones y pensiones con haber mínimo y DNI terminado en 4: lunes 14 de septiembre.
  • Jubilaciones y pensiones superiores al mínimo con DNI terminado en 4: jueves 24 de septiembre.
  • Bono extraordinario: 70.000 pesos para mínimos, PNC y PUAM; proporcional con tope de 498.633,20 pesos para el resto.
  • Actualización mensual: 2,11% en septiembre, en línea con la inflación de julio.

¿Por qué el ajuste del 2,11% no alcanza a cubrir el costo de vida?

La discusión de fondo vuelve a quedar sobre la mesa: el esquema de actualización mensual por inflación con dos meses de rezago implica que, cuando el jubilado cobra en septiembre, está recibiendo un incremento calculado sobre los precios de julio, una fotografía vieja en un escenario donde la dinámica de precios de la economía cambia casi semana a semana. Los relevamientos privados de agosto, que se conocerán en las próximas semanas, ya anticipan variaciones mensuales sensiblemente superiores al 2,11%, lo que dejará a los haberes otra vez por debajo de la inflación real en el momento mismo del cobro. Lo que la fórmula oficial presenta como una herramienta de protección del poder de compra termina funcionando, en la práctica, como un mecanismo de licuación controlada que deteriora mes a mes la capacidad de compra de los adultos mayores, sobre todo de quienes dependen exclusivamente de la jubilación para vivir.

A eso se suma el congelamiento del bono de 70.000 pesos, una decisión que el Gobierno defiende como una herramienta de orden fiscal pero que los centros de jubilados y las organizaciones de adultos mayores vienen cuestionando de manera sistemática. La combinación de haberes que se actualizan tarde y un refuerzo que no se mueve desde hace más de dos años configura un cuadro que, mirado en perspectiva, muestra un deterioro acumulativo del ingreso previsional difícil de discutir, por más que las cifras mes a mes puedan parecer razonables en términos nominales.

¿Qué falta hacer para que la actualización previsional deje de perder contra la inflación?

El debate previsional argentino arrastra décadas de parches y reformas inconclusas, y la discusión actual vuelve a poner sobre el tapete la necesidad de revisar tanto el índice utilizado para actualizar los haberes como la periodicidad del ajuste, que sigue siendo mensual pero con dos meses de demora. También queda pendiente una actualización seria del bono extraordinario, congelado desde hace más de dos años, y una discusión de fondo sobre el financiamiento del sistema, que sigue dependiendo de manera excesiva de impuestos distorsivos en lugar de avanzar hacia fuentes genuinamente contributivas y progresivas. Mientras esos debates no se traduzcan en cambios concretos, los jubilados con DNI terminado en 4 -y con cualquier otro número- seguirán enfrentando un calendario de pagos que se fragmenta en tres fechas distintas todos los meses, un ajuste que llega tarde y un refuerzo que, en términos reales, cada vez alcanza para menos.

FS
Federico SandovalAmbiente y energías renovables

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