Más público que cualquier otra película del año, pero todavía detrás en la caja
La comedia de Los Javis llegó a 5,5 millones de espectadores y lidera la cantidad de entradas vendidas en España, aunque su recaudación total sigue por debajo de dos superproducciones de Hollywood.
Hay noticias que uno lee dos veces para asegurarse de que dicen lo que parecen decir. Con “La bola negra” pasa eso: la película de Los Javis se transformó en el título más visto del año en España, algo que hasta hace poco parecía reservado a los grandes estrenos internacionales, y lo hizo superando a dos producciones que venían dominando la cartelera con comodidad.
Sin embargo, como suele ocurrir con las estadísticas de taquilla, el número de personas que compran una entrada no alcanza para contar toda la historia. Cuando uno mira el dinero que entró en las salas, el panorama cambia y la comedia dramática queda un escalón más abajo.
Las cifras, una al lado de la otra
- “La bola negra”: 5,5 millones de entradas vendidas y más de 37 millones de euros recaudados.
- Aventura de Marvel protagonizada por Tom Holland: 39,92 millones de euros acumulados, según el Ministerio de Cultura de España.
- Drama histórico con Matt Damon: 38,42 millones de euros acumulados, según la misma fuente.
- La película española sigue siendo, por ahora, el filme más taquillero en cartelera en este momento.
La clave está en el precio promedio. Las entradas de los dos títulos de Hollywood cuestan más que las de la producción española, y esa diferencia alcanza para explicar por qué una película puede liderar en público y quedar segunda en facturación. Es una realidad que se repite cada vez que un cine local se mide con una gran franquicia internacional, porque estas suelen estrenarse con tarifas más altas.
Un lugar en el ranking nacional
Más allá de la comparación con Hollywood, el desempeño del filme también lo ubica en el tercer lugar histórico entre las películas españolas con mayor recaudación en su propio país. En ese escalafón supera a “Ocho apellidos catalanes”, que hasta hace poco ocupaba esa posición. Para quienes seguimos de cerca el cine que se hace en casa, es un dato que vale la pena mirar con atención, porque muestra que el público local todavía tiene mucho para decir cuando la propuesta le llega.
Personalmente, creo que la pregunta de si el cine argentino y español puede competir de igual a igual con las grandes franquicias no se responde con una sola cifra. Lo que estos números dejan en claro es que una historia con alma, bien contada y con actores que el público siente cercanos, puede meterse en la conversación de todos los días y llenar salas, aunque la caja todavía no la iguale.
