La tormenta perfecta: Ann Li bajó a Sabalenka en Wuhan con un tie-break para el infarto
La estadounidense, número 31 del mundo, dejó afuera a la máxima candidata en su debut. Tricampeona en China y caída en el primer partido. La bielorrusa salvó dos match points y terminó afuera.
A veces el tenis te sopla en contra sin aviso. Una ráfaga, un cambio de viento, y la favorita se queda con la ropa tendida en la red. Eso le pasó a Aryna Sabalenka en el WTA 1000 de Wuhan, donde la estadounidense Ann Li la bajó del caballo en su estreno con un 3-6, 6-4 y 7-6 (7-5) que se definió en el detalle más cruel: el tie-break.
Un partido de tres climas
El primer set fue sol a pleno para Sabalenka. Lo ganó 6-3 como quien pasa caminando. Pero a partir del segundo parcial el cielo se nubló. Li ajustó el plan, se plantó y empató el encuentro con un 6-4 que ya avisaba lo que venía.
El tercero fue punto a punto, con el público conteniendo la respiración. En el tie-break, la estadounidense se puso 6-3 y tuvo tres match points a su favor. La bielorrusa, que sabe repartir leña, anuló dos y achicó a 6-5. Pero el tercero fue el veredicto: 7-5 y adentro para Li.
- Sabalenka había ganado Wuhan en 2018, 2019 y 2024; llegó como primera cabeza de serie.
- Li venía de avanzar por retiro de la colombiana Camila Osorio en la ronda previa.
- La estadounidense metió ocho aces contra dos de Sabalenka, la diferencia clave en los momentos bravos.
- Sabalenka sumó más puntos en el global (108 a 105), pero perdió en lo que cuenta: el cierre.
Seamos sinceros: las cifras de juego no siempre cuentan la historia. Sabalenka ganaba en puntos totales y aun así se fue a casa. La diferencia la marcó el saque de Li, esa agresividad silenciosa que en los partidos apretados pesa el doble.
Para Sabalenka, lo de Wuhan se suma a la caída en el WTA 1000 de Pekín. La gira asiática se le está volviendo un karma con piernas. Tres títulos en China y dos salidas tempranas en un puñado de días. Cuesta explicarlo sin que la cabeza dé vueltas.
La próxima parada de Ann Li son los octavos de final, donde la espera la ganadora del cruce entre la indonesia Janice Tjen y la ucraniana Daria Snigur. Partido clave para saber si este fue un rayo en cielo despejado o el arranque de algo más serio. La hora, por ahora, es la que tenga el cuadro: la americana dejó la vara alta y ahora le toca sostenerla.
