Zverev pasó la escoba en Shanghai y ahora va por Davidovich: la semi que se viene
El alemán barrió a De Miñaur con un doble 6-4, dejó en claro que en Shanghai no está para regalar nada y se metió en semifinales, donde lo espera un español que llegó con el motor casi frío.
Viento a favor en Shanghai, y no precisamente el de la costa. Alexander Zverev entró a la cancha con la precisión de un reloj suizo y la firmeza de quien sabe que tiene cuentas pendientes con la cima del ranking. El alemán, número dos del mundo, despachó al australiano Álex de Miñaur por 6-4 y 6-4 en los cuartos de final del Masters 1000 chino, sin ceder un solo quiebre en todo el partido. Cinco chances de break tuvo el aussie, cinco las levantó el teutón. Para llamar a esa variante, vamos a bautizarla como 'la muralla de Hamburgo': cuando De Miñaur se le arrimaba, Zverev sacaba el remate y le cerraba la puerta en la cara.
Un trámite con oficio
Seamos sinceros: no fue un partido para el infarto, fue un partido para admirar la jerarquía. Zverev quebró en el momento justo en cada set, en el tramo final, y administró la diferencia sin sobresaltos. El historial entre ambos, ahora 9 a 4 a favor del alemán, refleja lo que se vio en la cancha: dominio sostenido del europeo sobre el oceánico, set tras set, torneo tras torneo.
Lo que viene es una semifinal con aroma a trámite, pero con trampa incluida. Del otro lado espera el español Alejandro Davidovich Fokina, 26 del mundo, que llegó a esta instancia sin gastar una gota de sudor: su rival, el francés Arthur Gea, se retiró por una molestia física cuando apenas se habían disputado 22 minutos de juego. Ojo, porque más allá del historial (6-1 a favor de Zverev), un rival con las piernas frescas en una semi de Masters 1000 siempre es un riesgo.
- Lo que dejó Zverev ante De Miñaur: 6-4, 6-4, sin ceder el saque y quiebre en el cierre de cada set.
- Lo que viene: semifinal ante Davidovich Fokina, con historial 6-1 a favor del alemán.
- Lo que está en juego: el octavo título Masters 1000 de Zverev y, según cómo le vaya, terminar el año como número uno del mundo.
- Hora del próximo cruce: el viernes 10 de octubre, a las 7.30 de la mañana hora de Argentina, en la cancha central de Shanghai.
Seremos directos: si Zverev mantiene este nivel, el título tiene dueño antes de la final. Pero en el tenis, y más en una semi, los papeles a veces se queman. Davidovich tiene piernas frescas, hambre de gigante y poco que perder. La 'muralla de Hamburgo' tendrá que seguir firme si no quiere que el viento le cambie de dirección.
