Duren le dice no a 190 palos y deja a los Pistons con el corazón en la boca
El pívot de Detroit rechazó la extensión que le ofrecieron y su gente pide cruzar la barrera de los 200 millones. Con la fecha límite del 1 de octubre a la vuelta de la esquina, la franquicia de Michigan corre el riesgo de perderlo gratis en 2027.
Arrancó la novela y el viento sopla fuerte en Detroit. Seamos sinceros: cuando un pívot de 22 años te dice que no a 190 millones de dólares, algo se mueve en el aire. Jalen Duren, la joven torre de los Pistons, rechazó la extensión de cinco temporadas que le puso encima de la mesa la dirigencia de Michigan, y el terremoto todavía se siente.
Los números que enojan al entorno
La oferta promediaba unos 38 millones por año. Del otro lado, su representación empuja para superar los 200 millones, el umbral que corresponde a un contrato máximo. El respaldo estadístico está a la vista: 19,5 puntos y 10,5 rebotes por partido, presencias en el Juego de las Estrellas y un lugar en el Tercer Quinteto All-NBA. Con ese currículum, pedir la cifra máxima no parece un capricho.
Mientras tanto, Duren evalúa aceptar la oferta cualificada de 9,3 millones para la temporada 2026-27 y quedar libre de restricciones en el verano siguiente. Si eso pasa, se abre el mercado de par en par y Detroit se queda con las manos vacías.
La bronca se nota en las ausencias
La negociación ya pasó del plano económico y dejó marcas en lo cotidiano. El pívot no pisó el minicampamento que organizó en agosto el base Cade Cunningham, la cara del proyecto, y tampoco apareció en la celebración privada que armó el dueño Tom Gores durante el fin de semana del Día del Trabajo. Dos ausencias que pesan, y mucho.
- Tres franquicias de la NBA siguen de cerca el caso, con Sacramento Kings como el nombre más fuerte.
- Los Kings evalúan traspasar a Domantas Sabonis para liberar masa salarial y ofrecerle el máximo a Duren en 2027.
- Si firma la oferta cualificada antes del 1 de octubre, Duren juega una temporada más en Detroit y recién queda libre en 2027.
- Si la rechaza, la negociación escala a otro nivel y el margen de la franquicia se achica.
- Para los Pistons, perder a un jugador central sin compensación sería un golpe durísimo en plena construcción del plantel.
El reloj corre y la pulseada sigue. La fecha límite del 1 de octubre define qué tipo de historia se escribe en Detroit: la de un equipo que cede a tiempo o la de una franquicia que se queda mirando cómo se le va uno de sus pilares sin recibir nada a cambio.
Próximo capítulo de esta novela: el escritorio del mánager general, con el calendario acechando. Después, a esperar qué decide el pívot antes de que termine el mes.
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