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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Jubilaciones de octubre: la fórmula vuelve a ajustar por debajo del IPC y el bono de $70.000 se queda congelado

El haber mínimo pasará a $435.662,86 y el máximo a $2.932.174, con un refuerzo que no se mueve desde marzo de 2024 y que pierde participación relativa en los ingresos de los sectores más golpeados por la inflación.

Por Federico SandovalAmbiente y energías renovables · · hace 35 d
Jubilaciones de octubre: la fórmula vuelve a ajustar por debajo del IPC y el bono de $70.000 se queda congelado

El 1,65% que percibirán en octubre las jubilaciones y pensiones de la Anses refleja, otra vez, el desfasaje habitual que produce la fórmula de movilidad frente a la dinámica real de los precios: el ajuste mensual se calcula sobre la variación del Índice de Precios al Consumidor de agosto, que el INDEC publicó en 1,7%, un guarismo que terminó ubicándose apenas por encima del coeficiente aplicado a los haberes previsionales. Esa diferencia, que en términos nominales puede parecer menor, se traduce en un deterioro del poder adquisitivo que se viene acumulando a lo largo del año, con una suba del 21,3% en los primeros ocho meses y del 33,5% en los últimos doce, según los registros oficiales del organismo estadístico.

El mecanismo funciona con un retraso técnico de dos meses: toma como referencia la inflación de agosto para definir el aumento que se percibirá en octubre. Esa lógica, prevista en la legislación vigente, es automática y no requiere una decisión adicional del Poder Ejecutivo, lo que convierte al esquema en una herramienta de ajuste tardío frente a una economía que sigue mostrando variaciones mensuales significativas en alimentos, servicios y combustibles.

¿Cuánto cobrarán los distintos tramos del sistema previsional?

  • Jubilación mínima: $435.662,86. Con el bono extraordinario de $70.000, el ingreso total de quienes perciben ese piso llegará a $505.662,86.
  • Haber máximo: $2.932.174. No incluye refuerzo extraordinario.
  • PUAM (Pensión Universal para el Adulto Mayor): $348.530,28.
  • Pensiones No Contributivas: $304.965,61.
  • Pensión Madre de 7 Hijos: toma como referencia la jubilación mínima, fijada en $435.662,86.
  • Asignación Universal por Hijo (AUH): $156.552,29.
  • AUH por Discapacidad: $509.748,28.

La discusión de fondo, sin embargo, no pasa por los números nominales sino por la pérdida progresiva del complemento que perciben los sectores más vulnerables del sistema previsional. El bono de $70.000 permanece en el mismo valor desde marzo de 2024, mientras que los haberes mínimos se actualizan mes a mes: eso significa que, en cada incremento, el refuerzo pierde participación relativa dentro del ingreso total de los beneficiarios. Además, el complemento no se incorpora al haber ni se computa para el cálculo del aguinaldo, dos cuestiones que reducen todavía más su impacto efectivo en el bolsillo de los jubilados que dependen de la mínima.

¿Qué pasa con el bono y con la cobertura del sistema?

Cerca de tres millones de personas dentro del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) cobran la mínima y reciben el complemento. A ese universo se suman aproximadamente 1,5 millón de beneficiarios de la PUAM y de pensiones no contributivas, que también forman parte del esquema de refuerzos y comparten la misma lógica de actualización diferenciada respecto del haber principal.

La continuidad del bono de $70.000 es, a esta altura, la principal variable abierta del mes. A diferencia de la movilidad, que opera de manera automática a partir de la fórmula vigente, el complemento requiere una definición específica para cada período, lo que introduce un componente de discrecionalidad política que mantiene en vilo a millones de hogares cuyo ingreso previsional depende, en buena medida, de esa transferencia adicional.

¿Qué falta para que los jubilados no sigan perdiendo contra la inflación?

Lo que falta es, básicamente, una discusión de fondo que el Congreso y el Poder Ejecutivo evitan desde hace meses: revisar la fórmula de movilidad para que el ajuste deje de correr dos meses por detrás de los precios, garantizar que el bono extraordinario se actualice al menos por inflación mientras se mantenga como herramienta de política social, y transparentar el cálculo del aguinaldo para que el refuerzo contributivo quede formalmente incorporado al haber previsional. Mientras esos debates sigan postergados, los números de octubre volverán a llegar con un atraso que se siente en la góndola y que la estadística oficial no termina de reflejar en toda su dimensión.

FS
Federico SandovalAmbiente y energías renovables

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