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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Desde un quinto piso en Junín 1727, el Cementerio de Recoleta se mira como nunca: con audioguía y copa de vino

El hotel Urban Suites abrió a visitantes externos su terraza acristalada frente al camposanto más famoso de Buenos Aires: 57 relatos en tres idiomas, desayunos, meriendas y 40 minutos de vista aérea sobre cúpulas, mausoleos y pasillos.

Por Federico SandovalAmbiente y energías renovables · · hace 42 d
Desde un quinto piso en Junín 1727, el Cementerio de Recoleta se mira como nunca: con audioguía y copa de vino

En una ciudad que suele mirar el Cementerio de Recoleta desde la vereda o desde adentro de sus pasillos, una terraza acristalada en Junín 1727 viene a ofrecer la perspectiva inversa: la de un mirador abierto a visitantes externos, situado en el piso superior del hotel boutique Urban Suites, desde donde las cúpulas, los mausoleos y los pasajes internos del predio se despliegan como un plano en relieve, sin necesidad de pisar el camposanto más visitado de Buenos Aires.

El espacio, acondicionado con estructura vidriada y clima controlado, funciona durante todo el año y está pensado para encajar como pausa dentro de un recorrido por la zona: a pocos metros quedan el Centro Cultural Recoleta y el Museo Nacional de Bellas Artes, dos paradas que suelen combinar los turistas que llegan al barrio. Los turnos se extienden por alrededor de 40 minutos, un tiempo calculado para que la experiencia no compita con la visita al cementerio mismo sino que la complemente desde afuera, con el agregado de que en los días despejados la vista alcanza el Río de la Plata y amplía el panorama mucho más allá de los muros del predio.

Cincuenta y siete historias leídas desde el ventanal

El corazón del proyecto es una plataforma digital bautizada El Mirador de la Historia, a la que se accede al acercar el celular a códigos QR instalados en los propios ventanales del mirador. Desde allí se disparan 57 relatos sobre figuras y mitos vinculados al cementerio, investigados y redactados por el escritor Daniel Naler Roxlo y disponibles como audioguías en castellano, inglés y portugués, los tres idiomas que, según la propuesta, concentran la mayor parte del turismo internacional que pasa por Recoleta.

La oferta gastronómica varía según el horario y no apunta a funcionar como restaurante, sino como acompañamiento de la experiencia visual. Por la mañana se sirven infusiones, café con leche, chocolate o té, con medialunas o churros; al atardecer la propuesta muta a una copa de vino con una mini picada individual, un cambio de registro que acompasa el descenso del sol sobre las cúpulas y que en buena parte del año coincide con la franja horaria en la que la luz arranca los mejores contrastes sobre las estatuas del camposanto.

Qué hace falta para completar la experiencia

El acceso, abierto a turistas y visitantes externos y no solamente a los huéspedes del hotel, requiere consultar disponibilidad con anticipación o reservar turno antes de ir, un detalle operativo que la propia administración repite para evitar que el visitante llegue a Junín al 1700 y se encuentre con la terraza cerrada por ocupación completa. La administración trabaja en coordinación con guías locales y con otros circuitos de miradores históricos de la ciudad, lo que sugiere una vocación de integrarse a la red de miradores porteños antes que quedar como una curiosidad aislada en la cuadra.

Lo que todavía no termina de cerrar es la articulación del mirador con el cementerio mismo: el espacio ofrece 57 relatos sobre personalidades enterradas en el predio, pero lo hace desde afuera, sin pisarlo, lo que deja en manos del visitante la decisión de completar después la recorrida tradicional por los pasillos de la necrópolis. Tampoco queda claro cómo se renueva el catálogo de audioguías ni si se sumarán nuevos idiomas en función del perfil del turista que efectivamente se acerca al mirador, un dato relevante si la propuesta pretende sostenerse en el tiempo más allá de la novedad inicial. Falta, en definitiva, que la terraza deje de ser una postal bonita y se consolide como un punto de partida serio para entender, desde arriba, la historia que tiene debajo.

FS
Federico SandovalAmbiente y energías renovables

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