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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Una travesía por la Precordillera sanjuanina reabre el misterio de la mina conocida como Virginia II

El recorrido combina la Ruta 40, caminos de ripio y el cauce seco del río La Laja hasta llegar a un antiguo campamento minero sin señalización turística ni acceso convencional, cuya identidad y su historia económica aún no están del todo aclaradas.

Por Federico SandovalAmbiente y energías renovables · · hace 22 d
Una travesía por la Precordillera sanjuanina reabre el misterio de la mina conocida como Virginia II

El dato de cabecera lo sintetiza la propia geografia del lugar: para llegar hasta el yacimiento conocido popularmente como Virginia II hay que recorrer cerca de 180 kilometros entre la capital sanjuanina y un tramo final a pie por la Precordillera, sin camino consolidado, sin carteles y sin centro de interpretacion que reciba al visitante. La travesia, relatada por la guia Veronica Romana al frente de la caravana de Mainumby4x4, propone una experiencia que combina destreza mecanica, lectura de track y respeto por un terreno que las crecidas del rio La Laja modifican despues de cada tormenta.

Desde la ciudad de San Juan, la columna de vehiculos toma la Ruta 40 hacia el norte y se desvía luego por la antigua ruta de ripio a Mogna, un camino que durante años fue la columna vertebral del cruce hacia el norte provincial y que hoy conserva un perfil polvoriento y silencioso, con banquinas bajas y carteles descascarados. Despues de varios kilometros por tierra, el convoy se interna en el cauce seco del rio La Laja, en un tramo comprendido entre las localidades de Talacasto y Mogna, donde la marcha se vuelve lenta: la arena, las piedras sueltas y el material que depositan las crecidas obligan a reducir velocidad y, en varios pasos, a detener la marcha para decidir por donde continuar, porque las huellas se bifurcan y los pasos firmes desaparecen bajo el acarreo reciente.

Que queda cuando se apagan los motores

Las camionetas quedan estacionadas en una quebrada y desde ahi parte un sendero zigzagueante que conduce hacia las construcciones deterioradas del antiguo campamento. El visitante se encuentra con chapas oxidadas, hierros retorcidos, tambores metalicos, cascos, guantes y prendas que aun evocan la presencia de quienes trabajaron alli. En las galerias se observan rieles tendidos sobre durmientes, recipientes para trasladar el mineral, utensilios de cocina, bolsas que en su momento contuvieron explosivos y cables usados para las detonaciones: un inventario que, mas que piezas de museo, parece el inventario abierto de una actividad interrumpida.

  • Acceso sin camino convencional ni señalizacion turistica en la Precordillera sanjuanina.
  • Tramo final a pie entre quebradas, con paredes derrumbadas y piques parcialmente tapados por sedimentos.
  • Galeria recorrida sin evaluacion de seguridad: la nota no avala el ingreso subterraneo.
  • Pasada por la Ramada de Carrascosa, sitio asociado a la devocion por Santa Barbara.

Que dice el nombre y que dice la documentacion

La principal zona gris del recorrido es la identificacion misma del yacimiento. Los lugareños lo llaman Virginia II, una denominacion que los vecinos repiten con la naturalidad de quien conoce el lugar de toda la vida, aunque la documentacion publica citada no permite confirmar ese nombre de manera concluyente ni precisar cuando comenzo y cuando cerro la explotacion, cuantos trabajadores pasaron por el campamento ni que mineral se extrajo en realidad. Esa incertidumbre, que los propios operadores del turismo de aventura reconocen en voz baja, convive con la proliferacion de notas, fotografias y relatos en redes sociales que dan por sentado datos que la historia economica provincial aun no termino de procesar.

Que falta hacer

Lo que se observa en el lugar reclama una intervencion ordenada del Estado provincial, que hasta ahora brilla por su ausencia: un relevamiento arqueologico-industrial que determine la fecha de inicio y cierre de la explotacion, un informe geologico que identifique el mineral extraido y la magnitud estimada de la reserva, y un estudio de estabilidad de las galerias que determine si es seguro avanzar mas alla de unos pocos metros y bajo que condiciones. Mientras tanto, las travesias 4x4 siguen mostrando un patrimonio fragil, expuesto al saqueo y al deterioro, donde el entusiasmo del visitante y la solidez del track no reemplazan la tarea que le corresponde a la Secretaria de Mineria y a las areas de Cultura y Turismo de San Juan, que deberian convertir lo que hoy es una excursion de aventura en un sitio gestionado, con senderos habilitados, cartografia oficial y un relato historico que no quede a merced de la improvisacion.

FS
Federico SandovalAmbiente y energías renovables

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