Una neuquina que atravesó el mundo para volver a escribir desde la Patagonia
Romina Tumini presenta en la Feria del Libro de Neuquén su tercer libro, El olor del miedo, un conjunto de relatos que cruzan la estepa y el mar con las marcas invisibles que dejan los traumas.
Son las seis de la tarde del domingo en la sala Walsh de la Feria Internacional del Libro de Neuquén y ahí, de pie, está Romina Tumini: maestra recibida en la Universidad Nacional del Comahue, bailarina de tango que se fue de gira por Suecia, Estados Unidos y Grecia, psicoterapeuta especializada en trauma que vive hace quince años en Alemania. Una mujer que atravesó medio mundo y que, sin embargo, sigue escribiendo desde el sur.
Yo la imagino llegando a la sala con el bolso todavía cargado de las idas y vueltas entre Munich y la capital neuquina, y me parece que esa mezcla de caminos es, justamente, el corazón de su nuevo libro: El olor del miedo, que la editorial Avant publicó este año y que ella trae para presentar este domingo 13 de septiembre a las 18, en diálogo con el escritor Sebastián Sánchez. La entrada es libre y gratuita, y el libro se consigue en el Stand 71 de la feria.
Una vida en movimiento, una escritura que vuelve al sur
Romina nació en Santa Fe y pasó parte de su infancia en Ushuaia. Después se instaló en Neuquén, donde se formó como maestra y dio clases en escuelas de la ciudad. El tango, dice ella, fue lo que la empujó a hacer las valijas: primero a Suecia, después a Estados Unidos y a Grecia, y finalmente a Alemania, donde reside desde hace quince años. En Europa se recibió de psicóloga y se especializó en psicoterapia humanista con foco en trauma, y desde entonces trabaja acompañando a migrantes, refugiados y víctimas de violencia.
Ese recorrido, hecho de cuerpos ajenos que se le fueron quedando cerca, se transformó en material de escritura. No desde un lugar de traición a quienes acompañó, aclara ella, sino desde lo que significa convivir de cerca con el dolor ajeno y volver, una y otra vez, al paisaje que tiene en la cabeza.
Tres libros para mirar de otro modo la Patagonia
En este nuevo volumen, la estepa y el mar funcionan como escenario y, a la vez, como estado de ánimo. Para escribirlo, Romina volvió sobre sus propios recorridos vitales y sobre los de quienes la rodearon. El resultado son tramas en las que el paisaje patagónico deja de ser un decorado bonito y pasa a ser una forma de narrar lo que les pasa a los cuerpos y a las memorias.
“Los cuentos transcurren en la estepa, el mar y los paisajes sureños, y abordan traumas y violencias que no siempre se ven a simple vista.”Sobre El olor del miedo, de Romina Tumini
Me quedo pensando, mientras termina la presentación en la sala Walsh, en algo que dice Romina sobre su oficio: que escribir desde la Patagonia, después de tantos años afuera, es una manera de devolverle a ese paisaje todo lo que le dio. Yo le creo. Y me parece que vale la pena acercarse el domingo, aunque más no sea para ver cómo una maestra neuquina, devenida bailarina y después terapeuta, vuelve a su tierra a contar las historias que aprendió a escuchar del otro lado del océano.
