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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Una caída en el Bayo que no fue a mayores y por qué hay que hablar de lo que pasa después

Un especialista en snowscoot y snowbike se accidentó fuera de pista en Villa La Angostura y salió ileso. La nota sirve para repasar qué debe hacer un grupo cuando alguien cae en nieve profunda y por qué esos minutos cuentan más de lo que parece.

Por Camila AguilarSociedad y vida · · hace 35 d
Una caída en el Bayo que no fue a mayores y por qué hay que hablar de lo que pasa después

Lo veo caer y me quedo unos segundos con la imagen pegada en la cabeza. Estoy en el Cerro Bayo, pleno julio, la nieve polvo recién caída hace que todo parezca una postal. Mirko Luqe, un referente argentino del snowscoot y del snowbike, pierde el control en una zona fuera de pista y se desliza varios metros por la pendiente. Cuando se detiene, se sacude la nieve, mira hacia arriba y levanta el pulgar. Está entero. Pero lo que pasó durante esos segundos posteriores a la caída es lo que a mí, como cronista, me interesa contar, porque ahí se juega buena parte de la seguridad en la montaña.

Qué son el snowscoot y el snowbike, dos disciplinas que ganan adeptos

Antes de meterme en protocolos, vale la pena entender qué estaba haciendo Mirko. El snowscoot y el snowbike son, si quiero resumirlos en pocas palabras, la adaptación del ciclismo de montaña a la nieve. La idea es simple y a la vez exigente: se toma la geometría y el manejo de una bicicleta BMX y se reemplazan las ruedas. La delantera se convierte en un esquí corto y la trasera en una tabla, igual que un snowboard. El rider maneja parado, con el cuerpo activo, y se desplaza apoyándose en el filo de la tabla como si estuviera surfeando una pendiente.

Lo vi de cerca en el Bayo y confirmé algo que me habían contado: estas disciplinas piden un nivel técnico alto. No es un juguete para principiantes. El equilibrio es distinto al del esquí o el snowboard clásico, el derrape se trabaja de otra manera y, sobre todo, leer el terreno fuera de pista se vuelve una habilidad indispensable. Por eso, cuando un deportista con experiencia como Mirko se accidenta, el episodio sirve para repasar qué se hace bien y qué se puede mejorar.

Lo que hay que hacer en los primeros minutos, según los protocolos de alta montaña

  • Detenerse de inmediato: ante cualquier caída, el grupo entero se frena. Nadie sigue bajando, nadie evalúa "después" lo que pasó.
  • Establecer contacto visual o verbal con el accidentado, para confirmar que está consciente y orientado.
  • Si no hay respuesta, acercarse con cuidado y evaluar el estado general, sin moverlo si hay sospecha de traumatismo.
  • En nieve profunda, controlar que la persona no esté parcial o totalmente enterrada, porque la asfixia puede ocurrir en minutos.
  • Revisar el equipo y, si hay elementos sueltos, retirarlos de la línea de bajada para evitar nuevas caídas.

Mirko tuvo suerte, y lo dice él mismo cuando lo consulté para esta nota. Cayó en una zona donde la nieve estaba suelta pero no había riesgo de alud, y el grupo reaccionó rápido. Eso no es un detalle menor: en terreno no balizado, la diferencia entre un susto y una tragedia muchas veces se mide en cómo se comporta la patrulla humana, la que forman los propios compañeros.

Por qué el Cerro Bayo es un caso testigo para hablar de esto

El Bayo, en Villa La Angostura, ofrece pistas demarcadas para todos los niveles, pero también tiene áreas de nieve virgen a las que acceden riders y esquiadores con experiencia. Es, para mí, un escenario perfecto para discutir qué se necesita antes de meterse fuera de pista. Las recomendaciones que repiten los guías de montaña son las mismas que escuché una y otra vez en mis recorridas: nunca salir solo, integrar grupos de al menos tres personas, llevar detector de víctimas de avalancha, pala y sonda, y dejar el recorrido previsto en tierra, con alguien que sepa el plan y los horarios.

“En nieve profunda, una persona puede quedar enterrada y asfixiarse en minutos. Por eso la primera obligación de cualquier integrante del grupo es verificar el estado del compañero caído antes de seguir.”Protocolos básicos de seguridad en nieve fuera de pista

Volví aar a Mirko un rato después del incidente. Lo encontré tomando un café en la base del cerro, con la tabla apoyada contra la pared y la misma calma de alguien que sabe que la montaña siempre te da una segunda oportunidad, pero no garantiza una tercera. Me dijo algo que me quedó dando vueltas: "Caer no es lo grave. Lo grave es no saber qué hacer después". Tiene razón. Y es la frase que me llevo yo también, como cronista y como alguien que, cada invierno, se sube a algún medio de elevación y se acuerda de estos temas recién cuando la nieve ya está cerca.

CA
Camila AguilarSociedad y vida

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