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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Sony y Warner llevan a Anthropic a la corte por 150.000 dólares por cada letra usada para entrenar a Claude

Las editoriales musicales acusan a la creadora de Claude de descargar composiciones protegidas por torrent, incluyendo obras de The Beatles, Taylor Swift y Michael Jackson, para alimentar su modelo de inteligencia artificial. Anthropic rechaza los cargos y los tilda de recicla

Por Federico SandovalAmbiente y energías renovables · · hace 41 d
Sony y Warner llevan a Anthropic a la corte por 150.000 dólares por cada letra usada para entrenar a Claude

Las divisiones editoriales de Sony y Warner presentaron una demanda federal en California contra Anthropic, la empresa detrás del asistente de inteligencia artificial Claude, por el uso no autorizado de cientos de composiciones protegidas con derechos de autor, entre ellas obras de The Beatles, Taylor Swift y Michael Jackson, en un expediente que reabre el debate sobre los límites legales del entrenamiento de modelos de lenguaje y que, de avanzar, podría redefinir la relación entre la industria musical y el ecosistema de la inteligencia artificial generativa.

Según el documento judicial, al que tuvo acceso este portal, las compañías sostienen que Anthropic obtuvo de forma ilícita letras de canciones y partituras a través de descargas por torrent, en lugar de negociar licencias con los titulares de los derechos, y que luego incorporó ese material al proceso de entrenamiento de su modelo, una práctica que las editoriales consideran una infracción masiva y deliberada del derecho de autor vigente en Estados Unidos.

Que dice exactamente la demanda

El reclamo apunta en dos direcciones que se refuerzan entre sí. Por un lado, las editoriales cuestionan el método de obtención del material y alegan que Anthropic se lo procuró de manera ilegal en lugar de sentarse a la mesa a negociar los permisos correspondientes. Por otro lado, señalan un efecto concreto en el producto final: sostienen que Claude es capaz de reproducir letras protegidas de manera textual cuando un usuario se lo solicita, y que además fue entrenado para generar nuevas letras que funcionan como sustitutos directos de las obras originales en el mercado, es decir, como competencia desleal para los autores y editores que invirtieron en crearlas.

Cuanto piden y que antecedentes pesan sobre Anthropic

El reclamo económico asciende a 150.000 dólares por cada obra cuyo derecho de autor haya sido vulnerado, una cifra que corresponde a la indemnización máxima prevista por la legislación estadounidense para infracciones intencionales, y las compañías pidieron además una orden judicial que prohíba a Anthropic continuar utilizando su catálogo en cualquier etapa del desarrollo o mejora de sus modelos. La demanda no cae en el vacío: en 2023, Universal Music Group ya había iniciado un reclamo similar, volvió a hacerlo a comienzos de este año y, en 2024, Anthropic firmó un acuerdo de 1.500 millones de dólares para resolver una acción colectiva presentada por autores, un antecedente que Sony y Warner citan textualmente en su escrito.

Que dice Anthropic y que le responden las editoriales

Un vocero de Anthropic calificó la presentación como la tercera demanda de los mismos abogados, que reciclan acusaciones de casos que ya están ante los tribunales, y ratificó que la empresa se defenderá con firmeza y que sostiene que entrenar modelos de inteligencia artificial con material publicado constituye un uso legítimo bajo la legislación vigente. Las editoriales, en cambio, citan el acuerdo anterior como prueba de que la multa no funcionó como disuasión y, en un párrafo de la demanda al que accedió este medio, escribieron que Anthropic considera claramente que esto es simplemente el costo de hacer negocios y que 1.500 millones de dólares no desincentivan la conducta de una empresa valuada en alrededor de dos billones de dólares.

Que falta para que se defina el alcance del uso legitimo

El expediente vuelve a poner sobre la mesa la pregunta central que aún no tiene respuesta firme en la justicia estadounidense: si el entrenamiento de un modelo de inteligencia artificial con material protegido por derechos de autor cae bajo la doctrina de uso legítimo o si, por el contrario, requiere licencias expresas de los titulares. Hasta que un tribunal se pronuncie de manera definitiva, la industria musical, los desarrolladores de inteligencia artificial y los propios autores navegan en un terreno donde las reglas se escriben a golpe de demanda, y donde lo que falta, en definitiva, es una legislación específica que establezca con claridad qué se puede y qué no se puede hacer con la creatividad humana cuando se la vierte en una máquina.

FS
Federico SandovalAmbiente y energías renovables

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