Saltar al contenido
Martes, 27 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Portada › Vida ›
Vida /

Piedras y rodillos faciales: el alivio pasajero que no reemplaza un tratamiento

El masaje puede reducir la hinchazón durante un rato, pero no hay estudios controlados que demuestren una mejora duradera del sistema linfático en personas sanas. El linfedema requiere otro abordaje.

Por Camila AguilarSociedad y vida · · hace 2 h
Piedras y rodillos faciales: el alivio pasajero que no reemplaza un tratamiento

Un rodillo o una piedra se desliza sobre la piel con la promesa de desinflamar el rostro. La rutina se volvió popular en las redes sociales y, en algunos casos, produce un cambio visible. Pero conviene distinguir ese efecto pasajero de los beneficios permanentes que se les atribuyen a estas herramientas.

También se ofrecen cepillos para usar en seco y pistolas de masaje bajo la idea de que ayudan a eliminar toxinas o a remodelar el cuerpo. Sin embargo, ningún estudio controlado demostró que estos accesorios mejoren de manera duradera la función linfática en personas sanas.

El sistema linfático es una red de vasos y ganglios que transporta linfa desde los tejidos hacia la sangre. Participa en el equilibrio de los líquidos y en la respuesta inmunitaria. En una persona sin patologías funciona de manera continua y autónoma. La eliminación de desechos metabólicos depende principalmente del hígado y los riñones, no de masajes periódicos.

Qué puede hacer el masaje facial

La presión de un rodillo o una piedra sobre la piel puede desplazar líquido de una zona a otra y aumentar por un tiempo el flujo sanguíneo local. Como resultado, el rostro puede verse menos hinchado o con un contorno más definido.

Ese cambio dura desde algunos minutos hasta unas pocas horas. No significa que se haya reducido la grasa ni que el cuerpo se haya remodelado de forma permanente. Disfrutar de la rutina es una elección personal; atribuirle efectos duraderos sobre la salud es otra cosa.

El linfedema necesita atención especializada

El linfedema es una hinchazón persistente causada por la acumulación de linfa en los tejidos, cuando el sistema linfático está dañado u obstruido. Aparece con frecuencia después de cirugías oncológicas o radioterapia. Su tratamiento estándar es la terapia descongestiva completa, que combina drenaje manual a cargo de terapeutas certificados, compresión con vendajes, ejercicios específicos y cuidado de la piel.

El Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos y la Clínica Mayo describen ese esquema como el abordaje indicado. Profesionales de la Clínica Mayo señalan que, aplicado por terapeutas capacitados, puede reducir entre un 50 y un 70 por ciento el volumen del miembro afectado. Aun así, la evidencia no es concluyente: una revisión sistemática sobre linfedema asociado al cáncer de mama analizó 17 estudios con 869 pacientes. Se trata de un contexto clínico distinto del uso cosmético de un rodillo en casa.

Camila Aguilar, Sociedad y vida

CA
Camila AguilarSociedad y vida

Te puede interesar