Nuevo tarifazo en la Ciudad: el boleto mínimo de colectivo trepa a $920,48 y el subte roza los $1.817 desde octubre
A partir del jueves 1 de octubre, viajar en transporte público porteño será otra vez más caro: habrá cuatro tramos en colectivo, suba del premetro y nuevos valores en los peajes de las autopistas Perito Moreno, 25 de Mayo e Illia. Los descuentos por frecuencia en el subte y los beneficios de la Red SUBE se mantienen, aunque el alivio queda muy por debajo del impacto en el bolsillo.
Desde el próximo jueves 1 de octubre, los usuarios del transporte público de la Ciudad de Buenos Aires enfrentarán una nueva actualización tarifaria que vuelve a golpear de manera directa el presupuesto cotidiano de miles de familias, en un escenario donde los salarios acumulan pérdidas frente a la inflación y donde cada decisión administrativa sobre precios se traduce, inevitablemente, en una discusión sobre cuánto queda disponible para llegar a fin de mes. La medida, confirmada por las autoridades porteñas, alcanzará al colectivo, al subte, al premetro y a los peajes de las principales autopistas que cruzan el territorio de la Ciudad, configurando un cuadro tarifario que consolida la tendencia alcista de los últimos meses y que vuelve a poner en el centro del debate la pregunta por la sustentabilidad de un sistema de transporte cada vez más oneroso para quien lo utiliza a diario.
¿Cuánto costará viajar en colectivo desde el 1 de octubre?
- Hasta 3 kilómetros: el boleto pasará de $887,99 a $920,48, configurándose como el nuevo piso tarifario para el viaje más corto en la red urbana.
- Entre 3 y 6 kilómetros: el importe ascenderá a $1.022,81, manteniéndose como el segundo tramo de la escala de distancia.
- Entre 6 y 12 kilómetros: la tarifa$1.101,59, un valor intermedio pensado para recorridos medios dentro de la jurisdicción porteña.
- Entre 12 y 27 kilómetros: el pasaje más caro del sistema alcanzará los $1.180,44, completando la escala de cuatro tramos vigente desde la última readecuación.
¿Qué ocurrirá con el subte y el premetro?
En el caso de la red de subterráneos, cada viaje pasará de $1.753 a $1.817, una suba que se inscribe en el cronograma de actualizaciones periódicas dispuesto por la administración porteña y que vuelve a tensionar el acceso de los usuarios a un medio de transporte masivo, especialmente para quienes lo combinan con el colectivo para llegar a sus trabajos o centros de estudio. El esquema de descuentos por frecuencia continuará funcionando como mecanismo de contención parcial: quienes superen los 20 viajes mensuales obtendrán un 20% de bonificación, escalable hasta el 30% al llegar a los 30 viajes y hasta el 40% una vez alcanzados los 40 viajes, lo que en los hechos suaviza el impacto pero no lo neutraliza para los pasajeros ocasionales o de uso esporádico, que son precisamente quienes menos margen tienen para reorganizar sus recorridos.
El premetro, por su parte, sufrirá el ajuste más llamativo del paquete: su tarifa pasará de $635,95 a $1.011,16, un salto que en términos porcentuales supera ampliamente al resto de las subas y que refleja, según argumentan desde el gobierno porteño, la necesidad de converger con los valores del resto del sistema, aunque en los hechos licúa buena parte del atractivo diferencial que históricamente tuvo este medio como opción económica para los usuarios del sudoeste del conurbano que ingresan a la Ciudad. A pesar de este cuadro, la Red SUBE mantendrá vigentes los pases y tarifas especiales ya vigentes, entre los que se cuentan los beneficios destinados a jubilados y pensionados, personas con discapacidad, estudiantes y docentes, un punto clave para amortiguar el efecto regresivo de cualquier aumento en un servicio de carácter esencial.
¿Cuánto deberán pagar los automovilistas en las autopistas porteñas?
El tarifazo no se limitará al transporte público, ya que los peajes de las autopistas porteñas también serán actualizados con el inicio de octubre. En las autopistas Perito Moreno y 25 de Mayo, el valor en hora pico para automóviles pasará de $6.671,74 a $6.785,16, mientras que en la autopista Illia la tarifa subirá de $2.773,69 a $2.820,85, siempre para la misma categoría de vehículo y franja horaria. Estos importes corresponden exclusivamente a los automóviles en hora pico, por lo que los valores para otras categorías, como camiones, ómnibus o motos, así como los esquemas diferenciados para horarios valle, deberán consultarse en cada caso particular. La actualización de los peajes vuelve a poner sobre la mesa la discusión acerca de cuánto cuesta moverse en auto por la Ciudad y de cómo la política tarifaria incide directamente en la decisión modal de los usuarios, en un contexto donde la opción de dejar el vehículo particular y pasarse al transporte público tampoco ofrece alivio significativo, dado que las tarifas de colectivo y subte también suben de manera simultánea y en proporciones elevadas.
¿Qué falta hacer para que el transporte porteño deje de ser un lujo?
El cuadro tarifario que entrará en vigencia el jueves 1 de octubre deja al descubierto, una vez más, la ausencia de una política integral que contemple la accesibilidad económica del transporte público como un derecho y no como una variable de ajuste. Mientras las tarifas se actualizan por decreto o resolución en función de parámetros técnicos que el usuario común nunca termina de conocer con precisión, los ingresos de los trabajadores y jubilados permanecen relativamente estancados, lo que produce un desfasaje acumulativo que afecta de manera desproporcionada a los sectores de menores recursos y que obliga a muchas familias a resignar viajes, recortar traslados o reorganizar sus rutinas para minimizar el impacto del nuevo cuadro tarifario en el presupuesto mensual. La pregunta que sigue sin respuesta oficial es, justamente, qué falta hacer para que moverse por la Ciudad no se convierta en un bien suntuario: si se trata de revisar el mecanismo de actualización automática, de aumentar los porcentajes de descuento por frecuencia, de ampliar la cobertura de la Red SUBE a nuevos grupos vulnerables o de avanzar hacia un esquema de tarifa social más robusto, lo cierto es que la discusión permanece postergada y que cada nuevo aumento llega sin que se hayan saldado los reclamos estructurales del sector. Mientras tanto, desde octubre, viajar en la Ciudad será otra vez, de manera confirmada y cuantificada, un poco más caro para todos.
