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Lunes, 19 de octubre de 2026
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La tormenta perfecta del consumo: ventas reales en baja, crédito más caro y 58.982 empresas en rojo dentro del sistema financiero

El IVA refleja una caída sostenida del comercio minorista en términos reales, mientras el costo del financiamiento se encareció tanto para las familias como para las firmas. La cantidad de compañías con situación irregular en el sistema bancario saltó un 53% interanual y suma ya casi 59 mil casos, en un cuadro que posterga compras, inversiones y empleo.

Por Federico SandovalAmbiente y energías renovables · · hace 37 min
La tormenta perfecta del consumo: ventas reales en baja, crédito más caro y 58.982 empresas en rojo dentro del sistema financiero

El termómetro del comercio minorista no deja lugar a dudas y marca una tendencia sostenida en el tiempo: los datos de recaudación del IVA muestran que las ventas siguen cayendo en términos reales, en una dinámica que ya se consolidó como la fotografía más cruda del consumo privado en la Argentina reciente. A la pérdida de poder adquisitivo, que nunca terminó de recomponerse al ritmo de la inflación, se le suma un factor que pesa cada vez más en la economía cotidiana de las familias: el crédito disponible se volvió sensiblemente más caro, con tasas de interés reales positivas que encarecieron el financiamiento para quien decide usar la tarjeta, sacar un préstamo personal o financiar una compra en cuotas.

Ese mayor costo del dinero no se queda en la teoría, sino que se traduce en decisiones postergadas que van desde la renovación de un electrodoméstico hasta la compra de un auto usado, dos operaciones que durante años funcionaron como motor de la demanda interna y que hoy aparecen congeladas por el peso de la tasa. En paralelo, el escenario se completa con un dato que golpea de lleno al entramado productivo: la cantidad de empresas clasificadas en situación diferente de la normal dentro del sistema bancario llegó a 58.982 firmas, lo que representa un incremento del 53% respecto de doce meses atrás y describe un universo de compañías bajo presión que ya no logra sostener su cadena de pagos con la misma holgura.

¿Por qué el crédito más caro termina enfriando también a las empresas?

El impacto, sin embargo, no se limita a los hogares. Las empresas sienten un doble golpe que combina ventas deprimidas con financiamiento costoso, una combinación que suele traducirse en cheques rechazados y en una suba de la morosidad que termina reflejándose en los registros bancarios. La consecuencia directa es la postergación de inversiones que podrían generar empleo y actividad, en un círculo donde menos ventas hacen más difícil cumplir con los compromisos y donde menos cumplimiento empuja a las entidades a endurecer aún más el crédito, retroalimentando la dinámica.

A ese cuadro se le suma otro componente que también dejó su huella en los últimos dieciocho meses: las personas compraron USD 36.500 millones, mientras que el saldo de la balanza comercial del mismo período alcanzó USD 29.132 millones. La brecha, en definitiva, muestra que la demanda privada de divisas superó con holgura lo que generó el intercambio comercial de bienes, y describió una economía donde la salida de dólares por la ventanilla del minorista pesó más que el aporte neto del comercio exterior.

  • Ventas minoristas en términos reales: siguen cayendo según los datos de recaudación del IVA.
  • Crédito para familias: tasas reales activas más altas encarecen tarjetas, personales y cuotas.
  • Empresas en rojo: 58.982 firmas con situación irregular en el sistema bancario, 53% más que hace un año.
  • Compra de dólares: USD 36.500 millones en 18 meses, por encima del saldo comercial de USD 29.132 millones.

El cuadro que se configura es el de una economía donde el ajuste se percibe con claridad en el día a día y donde la pregunta que empieza a sobrevolar es cuánto tiempo más puede sostenerse esa presión sobre el bolsillo antes de que el consumo encuentre un piso y empiece a recuperarse, en un escenario donde todavía faltan señales concretas, como una baja sostenida de la tasa de interés real, una recomposición real del salario y una baja de la inflación que devuelva previsibilidad a las decisiones de compra e inversión.

FS
Federico SandovalAmbiente y energías renovables

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