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Viernes, 16 de octubre de 2026
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La tercera semana de septiembre dejó otro golpe al changuito: carnes y bebidas empujaron la inflación de alimentos

Analytica midió una suba semanal de 0,7% y LCG, de 0,6% en alimentos y bebidas. Las carnes explicaron la mitad del incremento semanal según LCG, mientras que las bebidas concentraron el 70% de la suba promedio de las últimas cuatro semanas. Analytica proyectó una inflación general de 2% para septiembre, por encima del 1,7% de agosto.

Por Federico SandovalAmbiente y energías renovables · · hace 25 d
La tercera semana de septiembre dejó otro golpe al changuito: carnes y bebidas empujaron la inflación de alimentos

La tercera semana de septiembre volvió a mover el mostrador de los supermercados argentinos y dejó a las familias frente a la misma pregunta de siempre: hasta dónde llega el sueldo y hasta dónde llega la inflación, porque en apenas siete días los precios de los alimentos y las bebidas volvieron a incrementarse en proporciones que, aunque parecen chicas en los papeles, pesan fuerte en el bolsillo cuando se trasladan a la canasta de todos los meses. Según las dos consultoras que relevan precios de manera sistemática, el rubro alimentos y bebidas volvió a registrar subas semanales y, lo que es más relevante para pensar el corto plazo, también mostró una aceleración en el promedio de las últimas cuatro semanas, una señal que indica que la dinámica inflacionaria no se enfría sola y que, por el contrario, encuentra en este segmento de la economía uno de sus motores más difíciles de desactivar.

¿Qué midió cada consultora en la tercera semana de septiembre?

La consultora Analytica relevó una suba semanal de 0,7% en la división alimentos y bebidas durante la tercera semana de septiembre, mientras que LCG, en su propio relevamiento, midió un aumento de 0,6% para el mismo período, una diferencia chica en los números absolutos pero suficiente para confirmar que la tendencia es compartida por dos fuentes independientes y que, por lo tanto, no se trata de una lectura aislada ni de un dato que pueda relativizarse con facilidad.

¿Quiénes lideraron las subas según LCG?

Lo que dice el informe de LCG y lo que dice el comportamiento de los precios al consumidor cuentan una historia con protagonistas claros, porque al desagregar la suba semanal se observa que las verduras encabezaron los incrementos con un 2,3%, seguidas por las carnes con 1,1%, las bebidas con 0,8% y los panificados con 0,7%, un ranking que muestra que la presión no se distribuyó de manera pareja entre los productos sino que se concentró en los sectores que más golpean la mesa familiar, empezando por las verduras y siguiendo por las proteínas animales y los productos de panadería, todos ellos componentes ineludibles de cualquier lista de compras que se arme en un hogar argentino.

El dato más relevante para entender la dinámica reciente, sin embargo, aparece cuando se analiza el período más amplio, ya que LCG calculó que la inflación promedio de alimentos de las últimas cuatro semanas alcanzó el 1,8%, un resultado que superó en 0,3 puntos porcentuales al de la medición anterior y que confirma la aceleración que vienen registrando los precios del rubro, mientras que en el interior de ese promedio las bebidas acumularon un incremento mensual de 9,3%, un número que explica por qué las bebidas concentraron el 70% de la suba promedio de las últimas cuatro semanas según la misma consultora y que, al mismo tiempo, sirve para dimensionar cuánto puede moverse un rubro cuando la dinámica de precios se desancla de los demás componentes del índice.

¿Qué proyecta Analytica para la inflación general de septiembre?

La proyección de Analytica para el índice general de precios al consumidor de septiembre se ubicó en 2%, una estimación que supera el 1,7% registrado en agosto y que, de confirmarse, implicaría una aceleración de la inflación mensual en un contexto donde el Gobierno suele comunicar que la tendencia es a la baja, una contradicción que no puede pasar desapercibida y que obliga a leer con cuidado los comunicados oficiales frente a los datos que surgen de los relevamientos privados, porque mientras desde la política económica se insiste con mensajes tranquilizadores, los números de las consultoras marcan otro ritmo.

En paralelo, Analytica calculó para su propia medición de alimentos y bebidas un alza de 2,7% en el promedio de las últimas cuatro semanas, un registro más alto que el 1,8% de LCG que no debe leerse como una discrepancia insalvable sino como una muestra de que existen metodologías distintas, canastas distintas y formas distintas de mirar los mismos precios, lo cual vuelve todavía más relevante la necesidad de transparentar los criterios de cada relevamiento para que el público pueda interpretar con seriedad las diferencias entre uno y otro número sin quedar atrapado en una pulseada de cifras que muchas veces oculta más de lo que muestra.

  • Analytica midió una suba semanal de 0,7% en alimentos y bebidas en la tercera semana de septiembre.
  • LCG relevó en el mismo período un aumento de 0,6% y encadenó dos semanas consecutivas de incrementos.
  • Las verduras lideraron las subas semanales de LCG con 2,3%, seguidas por carnes (1,1%), bebidas (0,8%) y panificados (0,7%).
  • Las carnes explicaron la mitad del incremento semanal de la tercera semana según LCG.
  • Las bebidas acumularon un alza mensual de 9,3% y concentraron el 70% de la suba promedio de las últimas cuatro semanas para LCG.
  • El promedio de cuatro semanas de LCG se ubicó en 1,8%, mientras que Analytica lo calculó en 2,7%.
  • Analytica proyectó una inflación general de 2% para septiembre, por encima del 1,7% de agosto.

Aun con todos estos números sobre la mesa, todavía falta bastante para poder sacar conclusiones definitivas sobre el rumbo de los precios en los próximos meses, porque resta conocer el dato oficial del INDEC para septiembre, resta ver si la aceleración de las últimas cuatro semanas se mantiene o se modera en octubre, y resta sobre todo que el Gobierno explique con qué herramientas piensa contener una dinámica en la que las carnes y las bebidas, dos componentes centrales de cualquier mesa argentina, vienen marcando el pulso de la inflación en lugar de acompañar una desaceleración que hasta ahora parece más declamada que efectiva en las góndolas.

FS
Federico SandovalAmbiente y energías renovables

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