Saltar al contenido
Viernes, 16 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Entretenimiento /

La PlayStation 5 negra que cuesta la mitad: Sony la guarda bajo llave para Japón

Una edición digital en tono Midnight Black llega al mercado japonés el 19 de noviembre por unos 350 dólares, pero el propio sistema bloquea su uso fuera de ese país.

Por Iris EvansCultura y espectáculos · · hace 2 d
La PlayStation 5 negra que cuesta la mitad: Sony la guarda bajo llave para Japón

Como dice el personaje de Solid Snake en aquel Metal Gear Solid de los noventa, "las sombras son el mejor escondite". Y vaya si Sony eligió las sombras para lanzar una nueva variante de su PlayStation 5: la edición digital Midnight Black, que llega a las góndolas japonesas el próximo 19 de noviembre al precio de 55.000 yenes, unos 350 dólares al cambio actual, lo que la convierte en la PS5 más accesible del catálogo global de la marca, al menos sobre el papel.

Hasta ahí, la noticia parece un regalo para los gamers de todo el mundo. El problema es que ese regalo viene con un candado puesto por la propia empresa: según las especificaciones que la compañía publicó en su sitio japonés, la consola sólo puede utilizarse con una cuenta de PlayStation que tenga el idioma del sistema configurado en japonés y el país o región establecido en Japón. No se trata de una limitación de distribución, un simple problema de stock o de logística: es una restricción técnica integrada al firmware, pensada para que el equipo no funcione de manera plena fuera de las islas.

Un precio que parece de otro planeta

La cifra sorprende porque llega en un contexto donde conseguir una consola nueva se volvió, para el bolsillo promedio, una pequeña hazaña. Durante los últimos meses, la demanda feroz de memorias RAM y de componentes por parte de los gigantes de la inteligencia artificial y los centros de datos empujó los precios del hardware hacia arriba en todo el mundo, y Sony no quedó afuera de esa tendencia: en Estados Unidos, por ejemplo, los ajustes al alza se hicieron efectivos desde principios de 2026 y todavía resuenan en la cabeza de los consumidores.

Frente a ese escenario, los 350 dólares del modelo Midnight Black japonés funcionan casi como una postal de lo que el hardware solía costar y de lo que hoy, en buena parte del planeta, dejó de costar. No es la primera vez que Sony ensaya una estrategia de este tipo: en noviembre de 2025 ya había lanzado en Japón una edición digital con un precio reducido y un esquema de restricciones similar, en un intento por ofrecer una puerta de entrada más barata a su ecosistema sin resignar márgenes en los mercados donde la PlayStation 5 se vende como un producto premium.

  • Una PS5 digital en color negro Midnight Black llegará a Japón el 19 de noviembre de 2025.
  • El precio de venta será de 55.000 yenes, alrededor de 350 dólares.
  • La consola sólo opera con cuentas configuradas en idioma japonés y región Japón.
  • La oferta apunta a un nicho muy específico del mercado asiático.
  • En el resto del mundo, los precios de la consola tienden al alza por el encarecimiento global de componentes.

Para los jugadores argentinos y de la región, la pregunta que sobrevuela la noticia es casi obvia: ¿hay chances reales de hacerse con una de estas unidades? La respuesta corta es que no, al menos no sin dolores de cabeza. Aunque siempre existen los caminos del importador y de las tiendas de segunda mano, la restricción regional incorporada en el propio sistema convierte a la Midnight Black en un objeto más cercano al coleccionismo que al uso cotidiano, una pieza para exhibir en una vitrina más que para enchufar y empezar a descargar juegos.

Lo que sí deja esta movida es una señal incómoda para la industria: mientras en Japón se ofrece una consola de última generación por el equivalente a lo que acá cuesta un electrodoméstico de gama media, en el resto del mapa la misma experiencia se paga cada vez más cara. Es el contraste que resume, en un solo lanzamiento, el año que le toca vivir al hardware gamer: sofisticación tecnológica por un lado, accesibilidad cada vez más lejana por el otro.

Si me preguntan a mí, y sé que a veces uno cae en la tentación de mirar páginas de subastas y revendedoras, les diría que vale la pena pensarlo dos veces antes de tentar a la suerte con un equipo que, en el mejor de los casos, va a funcionar a medias y, en el peor, se va a convertir en un adorno negro brillante al lado del televisor. Mejor guardar los pesos, armarse de paciencia y, mientras tanto, disfrutar los títulos que ya tenemos en la biblioteca: el catálogo de la PS5, pese a los precios, sigue siendo de lo más rico que dio la historia de los videojuegos.

IE
Iris EvansCultura y espectáculos

Te puede interesar