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Viernes, 16 de octubre de 2026
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La nafta empuja la inflación estadounidense al 3,7% anual y vuelve a encender la sospecha de que la suba del crudo se filtra hacia la góndola

El índice de precios al consumidor de Estados Unidos aceleró su ritmo en septiembre, con el combustible como factor dominante, y la inflación subyacente volvió a quedar por encima de la meta de la Reserva Federal

Por Federico SandovalAmbiente y energías renovables · · hace 2 d
La nafta empuja la inflación estadounidense al 3,7% anual y vuelve a encender la sospecha de que la suba del crudo se filtra hacia la góndola

El costo de vida en Estados Unidos se aceleró en septiembre y volvió a ubicarse en una zona incómoda para las autoridades monetarias: el índice de precios al consumidor avanzó un 3,7% interanual, por encima del 3,4% de agosto, mientras que en la comparación mensual los precios subieron un 0,6%, también más que el 0,4% registrado en el mes previo. El dato, difundido por la oficina de estadísticas laborales, confirma que la dinámica inflacionaria no se ha apagado del todo, aunque el número actual se mantiene lejos del pico de 9,1% que el propio indicador alcanzó en 2022.

El combustible aparece, una vez más, como el gran responsable de la presión sobre los precios. La nafta encareció cerca de un 9% entre agosto y septiembre, en un contexto de tensiones en el suministro global de petróleo y gas derivadas del conflicto armado en Irán, activo desde principios de año, que ha alterado los flujos energéticos y ha sostenido al barril de Texas por encima de los 95 dólares en las jornadas más recientes. El precio promedio nacional del galón se ubicó en 4,34 dólares, un nivel levemente superior al del mes anterior, aunque con cierta tendencia a la baja en las últimas semanas, un dato que todavía no se traduce en un alivio concreto para los consumidores.

¿Cuándo deja de ser un problema del surtidor y pasa a ser un problema de la góndola?

El alza del combustible no se detiene en el surtidor. Las empresas que producen y distribuyen alimentos también absorben costos más altos de transporte y logística, y eso termina trasladándose a los productos de consumo masivo. PepsiCo ya anunció que subirá los precios de parte de su catálogo para compensar el encarecimiento del combustible, el aluminio y los ingredientes, una decisión que muestra cómo el precio de la energía funciona como un vector de propagación de la inflación hacia rubros que, en principio, no tienen relación directa con el petróleo.

La cadena de costos funciona de manera bastante transparente para quien quiera mirarla: cuando sube el combustible, suben los fletes, suben los insumos que dependen de la logística y, con cierto rezago, suben los precios en las góndolas. Lo que la empresa presenta como un ajuste parcial termina siendo, para el consumidor, un encarecimiento acumulado en productos que compra todas las semanas.

¿Qué dicen las cifras cuando se les saca el ruido del petróleo?

La inflación subyacente, que excluye los componentes más volátiles como alimentos frescos y energía, llegó al 2,6% interanual en septiembre, por encima del 2,4% de agosto, y avanzó un 0,3% mensual, igual que en el mes anterior. Este indicador se sigue con especial atención porque refleja dinámicas más estructurales del nivel de precios, más allá de los vaivenes del crudo, y porque es la referencia que la Reserva Federal observa para decidir su política de tasas.

  • Nafta: suba cercana al 9% mensual, en parte por las tensiones en el suministro global derivadas del conflicto en Irán.
  • Pasajes aéreos: acumulan un incremento del 23% interanual.
  • Ropa: otro de los rubros que aportó al alza mensual.
  • Inflación subyacente: 2,6% interanual, por encima del 2,4% de agosto y aún lejos de la meta del 2% que persigue la Reserva Federal.
  • Precio del barril de Texas: cerca de 95,53 dólares en la jornada del informe, con una suba de alrededor del 1,5%.

El cuadro general muestra que el combustible y los alimentos siguen siendo los rubros que más pesan en el bolsillo de los hogares estadounidenses, y que la suba del crudo, alimentada por la inestabilidad geopolítica en Medio Oriente, se está filtrando hacia el resto de la economía con una velocidad que las estadísticas recién empiezan a registrar. Falta ver si la Reserva Federal mantiene su Sesion de tasas a la espera del comportamiento de la inflación en los proximos meses.

FS
Federico SandovalAmbiente y energías renovables

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