La inflación de agosto se ubicaría entre 1,4% y 1,8% y se perfila como la más baja del año
Estimaciones privadas anticipan una marcada desaceleración del IPC, impulsada por la salida del receso invernal y una menor presión en alimentos, aunque carnes, frutas y pescados cerraron el mes con subas relevantes.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos difundirá este jueves, a las 16 horas, el índice de precios al consumidor (IPC, es decir, el indicador que mide la variación mensual de los precios de bienes y servicios que consumen los hogares) correspondiente a agosto. De acuerdo con las proyecciones que manejan las principales consultoras privadas del país, la variación mensual se ubicaría en un rango de 1,4% a 1,8%, lo que representaría una baja significativa respecto del 2,1% registrado en julio. Si el dato oficial confirma ese piso, se trataría del registro mensual más bajo de 2026 y del valor más bajo desde junio de 2025, cuando el IPC había marcado 1,6%.
El periodista especializado en economía de este portal, Matías Cárcamo, señaló que la comparación con el mismo mes del año anterior resulta clave para dimensionar el comportamiento del indicador. En agosto de 2025, la inflación mensual había sido sensiblemente superior, por lo que la desaceleración de este mes adquiere mayor relieve en términos relativos y consolida la tendencia descendente que se observa desde mediados del corriente año.
Los factores que explican la desaceleración
Dos elementos centrales explican la merma proyectada para agosto. En primer término, el comportamiento de los precios estacionales (aquellos que sufren fuertes variaciones en función de la época del año): durante el receso invernal se habían registrado aumentos en pasajes de avión, tren y colectivo, hospedajes y entradas a parques de entretenimiento. Con el retorno de la actividad habitual en agosto, esas categorías cedieron y ejercieron un arrastre a la baja sobre el índice general.
En segundo término, se observa una moderación en el ritmo de aumento de los alimentos. Luego de varios meses con alzas semanales cercanas al 0,5%, el ritmo se redujo a 0,3% en las primeras semanas de agosto, aunque volvió a elevarse a 0,5% en la última semana. En el balance del mes, el rubro alimentos cerró con una suba de 1,1%, ubicándose por debajo del 2% y contribuyendo a la desaceleración del indicador general.
- Pasajes de avión, tren y colectivo: retrocedieron tras las subas propias del receso invernal.
- Hospedajes y entradas a parques de entretenimiento: moderaron sus precios al concluir la temporada alta.
- Alimentos: cerraron agosto con una suba de 1,1%, por debajo del 2% mensual.
- Carnes y derivados: cerraron el mes con un alza de 3,7%.
- Frutas: registraron un aumento de 2,9%.
- Pescados: subieron 2,4% en el mismo período.
No obstante, el comportamiento del rubro alimentos no fue homogéneo. Hacia el cierre de agosto se constataron incrementos pronunciados en carnes y derivados, que treparon 3,7%; en frutas, con una suba de 2,9%; y en pescados, que avanzaron 2,4%. Esos rubros específicos limitaron la magnitud de la caída que el indicador general habría exhibido de no mediar esas presiones puntuales sobre la canasta de consumo.
Con la información disponible hasta el momento, la inflación acumulada de 2026 se ubicaría en torno al 21%, en tanto la variación interanual (esto es, la comparación con agosto de 2025) se aproximaría al 33%. En julio, esa misma comparación interanual había arrojado un 19,3%, lo que muestra un salto considerable en la base de comparación que responde a la dinámica de los últimos doce meses. Resta confirmar la cifra definitiva cuando el INDEC publique el dato oficial este jueves, así como el detalle por capítulos del índice y su desagregación regional, elementos que permitirán precisar la magnitud exacta de la desaceleración proyectada por las consultoras privadas.
