La canción que las unía: Rocío Igarzábal contó cómo una desconocida le cantó a Ernestina Pais en una sala de espera
A dos meses del accidente que le costó la vida a la actriz, su amiga y compañera de elenco recordó un episodio que la dejó sin palabras: una mujer empezó a cantar a los gritos el tema de Julieta Venegas que las dos habían compartido entre lágrimas, justo en la sala de un centro médico.
"Todo está aquí, respirando, todo está aquí...". La frase pertenece a uno de los temas más conmovedores del MTV Unplugged de Julieta Venegas, y hace un par de meses se transformó, para Rocío Igarzábal, en algo mucho más grande que una simple canción: se volvió una especie de mensaje póstumo que una desconocida le hizo llegar desde una sala de espera, mientras ella esperaba su turno para un estudio médico que se había hecho apenas tres días después de la muerte de Ernestina Pais, su amiga y compañera de elenco, atropellada por un tren en San Isidro cuando iba camino al teatro para hacer la función que compartían semana tras semana. La historia la contó la propia Igarzábal el 4 de septiembre en un programa de radio, con la voz entrecortada y avisando de antemano que el corazón ya le latía fuerte antes de empezar a hablar, y lo que se desprende de su relato es un hilo finísimo entre la vida cotidiana, la música y el duelo, que a esta altura del año ya forma parte del mapa emocional de una camada entera de artistas y espectadores argentinos.
Un vínculo que nació en la gira y se cantó a los gritos en el auto
Para entender por qué esa melodía pesa tanto hay que retroceder unos meses, a los tiempos en que las dos actrices giraban con la obra que las unía y en las que, como suele pasar en cualquier elenco que comparte viajes, ensayos y funciones, se construyó una amistad de esas que se miden en cantidad de horas arriba de un escenario y de kilómetros arriba de un auto. En uno de esos regresos del teatro, Igarzábal le confesó a Pais que "Todo está aquí" era una de sus canciones favoritas, de las que se tararean a cualquier hora y se defienden con argumentos cuando alguien pregunta por qué. Tanto le gustaba que el tema terminó inspirándole un proyecto personal muy concreto: una composición propia para su hija, que formará parte de un disco que la actriz tiene previsto para el año próximo. Las dos la cantaron a los gritos en el auto, en uno de esos viajes de vuelta del teatro, con mucha emoción, contó la propia actriz, y ese momento, que en principio era un instante de ruta y de risas compartidas, se transformó después en un pequeño altar íntimo al que volver cada vez que la canción suena.
Tres días después: una sala de espera, un estudio y una canción
El lunes 29 de junio, apenas tres días después del fallecimiento de Pais en el accidente ocurrido el 26 de junio, Igarzábal fue a hacerse un espinograma. En la sala de espera había pocas personas y el clima, como se puede imaginar, no era el mejor para una actriz que todavía estaba procesando en silencio lo que acababa de vivir. Una mujer mayor se le acercó, la reconoció y le contó que su hijo había sido una de las últimas personas en estar junto a Pais en los momentos finales del accidente y que estaba muy afectado por lo que había vivido. La conversación, cargada de una intimidad que solo aparece en estos contextos, dejó a Igarzábal en un estado todavía más vulnerable del que había llegado. Cuando la llamaron para entrar al estudio, otra mujer que estaba sentada a varios asientos de distancia, con su hijo pequeño al lado, empezó a cantar en voz alta: "Todo está aquí...". La actriz contó que se le erizó la piel y que, en ese instante, sintió que le estaban diciendo que ella, Ernestina, estaba bien.
“Se me erizó la piel. Yo sentí que me estaba diciendo que ella estaba bien”Rocío Igarzábal, en diálogo con un programa de radio
La música como vehículo para procesarlo
Desde entonces, según contó la propia protagonista de esta historia, la música de Julieta Venegas tomó un lugar nuevo en su vida, y ese corrimiento interno se nota hasta en el modo en que se refiere a las canciones de la mexicana, como si cada vez que las escucha estuviera leyendo un mensaje cifrado que solo ella puede descifrar. Hay algo de ancestral y, al mismo tiempo, muy actual en la manera en que la cultura popular procesa las despedidas: las canciones funcionan a la vez como bandas sonoras del duelo y como pequeños vasos comunicantes con quienes ya no están, y el relato de Igarzábal encaja de lleno en esa lógica. En una ciudad como Buenos Aires, donde la escena teatral independiente convive con la música pop en lengua española desde hace décadas, no es extraño que un tema de Venegas termine siendo el hilo conductor de una amistad entre actrices y, más tarde, de un cruce inesperado en una sala de espera cualquiera, de esas que visitamos sin pensar demasiado.
Cronología de lo que se conoce hasta ahora
- 26 de junio: Ernestina Pais muere en San Isidro, atropellada por un tren, cuando se dirigía al teatro para hacer la función de la obra que protagonizaba junto a Rocío Igarzábal.
- 29 de junio: tres días después del fallecimiento, Igarzábal concurre a hacerse un espinograma y vive en la sala de espera el episodio de la mujer que canta a los gritos el tema de Venegas.
- Meses previos, durante la gira: Igarzábal le había confesado a Pais que "Todo está aquí", del MTV Unplugged de Julieta Venegas, era una de sus canciones favoritas, y juntas la cantaron a los gritos en el auto, en uno de los viajes de vuelta del teatro.
- Próximo año: Igarzábal tiene previsto editar un disco que incluirá un tema inspirado en esa canción, compuesto para su hija.
- 4 de septiembre: la actriz cuenta públicamente la historia en un programa de radio, con la voz entrecortada y anticipando que el corazón ya le latía fuerte antes de empezar a hablar.
Te lo digo en primera persona, como me gusta cerrar estas notas: si alguna vez te pasó algo así, de esas que no encontrás cómo explicar del todo, me parece que la historia de Rocío vale la pena ser escuchada con tiempo y sin apuro, y si todavía no te pasó, vale la pena tenerla cerca por si llega el momento en que la música te diga algo que las palabras no alcanzan. Les recomiendo buscar la entrevista radial del 4 de septiembre y, sobre todo, darse el gusto de volver a poner el MTV Unplugged de Julieta Venegas con los ojos cerrados, porque a veces una canción es solo una canción y a veces, sin que nadie lo busque, termina siendo un mensaje que alguien nos manda a la sala de espera de la vida.
