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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Juana Viale vuelve a calzarse el smoking de Mirtha mientras la Chiqui le gana la pulseada a la tos

La conductora de 99 años sigue recuperándose en su casa y, por ahora, deja la pantalla en manos de su nieta. Marcela Tinayre aclaró qué falta para que la diva regrese al estudio.

Por Iris EvansCultura y espectáculos · · hace 28 d
Juana Viale vuelve a calzarse el smoking de Mirtha mientras la Chiqui le gana la pulseada a la tos

Hay una frase que Mirtha Legrand repitió a lo largo de décadas y que cada vez que vuelve a aparecer en un contexto como el actual suena menos como una boutade y más como una declaración de principios: yo voy a seguir mientras pueda y mientras la gente me quiera. Esa frase, que la propia Mirtha ha reformulado en incontables entrevistas, vuelve a cobrar sentido en estos días en los que su nieta Juana Viale vuelve a ponerse al frente del ciclo que la Chiqui conduce desde hace más de medio siglo, porque la matriarca de los Legrand todavía no logra sacudirse la tos que la llevó a internarse en el sanatorio Mater Dei y que, finalmente, terminó demorando su regreso a la pantalla.

Yo soy de los que cree que esta historia hay que contarla con todo el contexto que se merece, porque no estamos hablando de un simple reemplazo en una grilla de televisión: estamos hablando de una mujer de 99 años que todavía se banca ir al teatro, encontrarse con amigos y mantener la rutina de sus meriendas dominicales, y que ahora se encuentra en su domicilio, haciendo reposo, recibiendo visitas y dejando que el tiempo le termine de curar lo que la bronquitis no terminó de resolver. Su hija Marcela Tinayre fue clara al explicar qué es lo que falta para que Mirtha vuelva a sentarse en su mesa: la tos, justamente, es lo que persiste, y mientras ese síntoma no ceda, el regreso a las grabaciones sigue siendo una hipótesis.

Una semana clave y un parte médico que dejó todo en casa

El último parte médico del Mater Dei, difundido cuando le dieron el alta un domingo por la tarde, fue bastante elocuente en su brevedad: continuar con la recuperación en su casa para retomar con sus actividades lo antes posible. Esa frase, que suena a deseo y a orden médica al mismo tiempo, marca el pulso de estas jornadas en las que Mirtha alterna almuerzos con amigos y encuentros con afectos, pero en las que, al mismo tiempo, lleva ya dos semanas sin realizar sus tradicionales meriendas dominicales, un clásico que aún no tiene fecha confirmada de regreso y que para quien escribe estas líneas representa casi un termómetro del estado de ánimo de la conductora.

Mientras esa recuperación avanza en el plano privado, en la pantalla la cosa es bien concreta: este fin de semana Juana Viale volverá a tomar las riendas del ciclo y lo hará con una mesa que mezcla generaciones y rubros, porque la grilla de invitados prevista para la próxima emisión incluye a Juana Repetto, Guillermo Pfening, Martín Menem, Álvaro Navia y Jésica Bossi, una combinación que va desde el mundo del espectáculo y la actuación hasta la política y el periodismo, y que le permite a la nieta de Mirtha sostener el tono elegante y a la vez distendido que caracteriza al programa desde hace décadas.

Antes de la internación, una agenda cultural que sigue intacta

  • A mediados de agosto, Mirtha estuvo en el teatro Liceo para acompañar a Carlos Rottemberg en la presentación de su libro Pasen y Lean, una de esas salidas que a ella le gustan especialmente porque combinan literatura, teatro y amistad.
  • Vio también Secreto en la montaña, la obra que tiene a Benjamín Vicuña y Esteban Lamothe como protagonistas, y concurrió con amigos a una función de Midachi, la despedida, en lo que parece ser una verdadera recorrida por la cartelera porteña.
  • En mayo recibió el Martín Fierro a la labor periodística femenina y, como no podía ser de otra manera, aprovechó la premiación para dejar una de esas frases que quedan flotando en el aire: Voy a ser centenaria y voy a seguir viniendo, recibiendo el beso y abrazo de todos mis colegas.

Si me permiten una recomendación personal, les diría que esta noche o este fin de semana, según cuándo lean esta nota, se sienten a ver la emisión con Juana Viale al frente y presten atención a dos cosas que a mí, como espectador, me parecen centrales: por un lado, el modo en que la nieta sostiene el legado sin impostar la voz de su abuela, algo que no es menor y que ella resolvió con elegancia desde aquel 2020 que la obligó a debutar en la conducción de manera inesperada; y por el otro, la mesa de invitados, que tiene lo suficiente de variado como para que la conversación derive hacia el teatro, la política y la cultura general, que es exactamente la salsa que a Mirtha más le gusta. Mientras tanto, yo me quedo esperando el parte médico que confirme que la tos finalmente cedió y que la Chiqui vuelve a su sillón, porque, como se dijo tantas veces en esta misma sección, mientras Mirtha quiera volver, va a volver.

IE
Iris EvansCultura y espectáculos

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