El segundo aire de Brasil: del temblor al golazo en Brisbane
Con Ancelotti moviendo el banco y Endrick como revulsivo, la selección revirtió un 2-1 adverso, se quedó con el 4-2 sobre Australia y cerró la gira con un triunfo y un empate. La preocupación pasa por Raphinha, que se retiró tocado.
En Brisbane sopló un viento que arrancó frío y terminó ardiendo. Brasil entró a la cancha como quien se abrocha el camperón por las dudas y se lo terminó sacando a los aplausos. La selección de Carlo Ancelotti revirtió el 2-1 en contra que le había puesto Australia y ganó 4-2 en el segundo amistoso de la gira, después del 1-1 del primer cruce cuatro días atrás.
El arranque fue eléctrico: Vanderson facturó a los tres minutos y se sacó de encima el peso del debut con la verdeamarela. Australia respondió con lo que tenía a mano: un córner ejecutado por Connor Metcalfe que Alessandro Circati empujó en el segundo palo, y un zurdazo del propio Metcalfe desde afuera del área que dejó el 2-1 antes de la media hora. Seamos sinceros: la defensa brasileña hacía agua por las costuras.
El descanso que lo cambió todo
Ancelotti movió el banco como quien acomoda naipes. Metió siete cambios,refreshó toda la línea de fondo y le dio ingreso a Endrick por un Raphinha que ya había igualado de penal y se marchó al vestuario con molestias en la pierna derecha. El chico del palo, Endrick, fue el revulsivo de la noche: a los 69 minutos se comió la izquierda y sirvió el centro del 3-2 para Bruno Guimarães. Después llegó el penal que Vinícius Jr. cambió por el 4-2 definitivo a los 80, tras una infracción de Nestory Irankunda dentro del área.
“El primer juego no había sido nada bueno. Los jugadores tenemos la responsabilidad de mejorar más allá del cambio de estrategia.”Bruno Guimarães
Lo decisivo fue, justamente, ese cambio de chip en el entretiempo. Brasil pasó de un primer tiempo tibio, con la defensa descosida y Raphinha como único argumento, a un complemento en el que Endrick estiró el campo, Guimarães se soltó en el mediocampo y Vinícius Jr. volvió a aparecer cuando el partido lo pidió. Australia, que sostuvo a los mismos once del primer amistoso, sintió el golpe y ya no encontró los circuitos para volver a lastimar.
La nota de preocupación la dejó Raphinha: la Confederación Brasileña de Fútbol informó que el capitán del Barcelona sintió molestias en la pierna derecha, una zona donde ya arrastraba antecedentes en isquiotibiales y muslo. Habrá que esperar los estudios para saber si el delantero llega al próximo compromiso: un amistoso ante India en Calcuta, en una fecha y horario aún a confirmar.
