El Ecto-R1: cuando Bill Murray vuelve a ser Venkman y la nostalgia se enchufa a la red eléctrica
La marca de vehículos Rivian convirtió a su modelo R1S en una reencarnación del Ecto-1 para una actualización de software que homenajea a los Cazafantasmas hasta el 2 de noviembre, con un minijuego, modos de iluminación y hasta un detector de chicos disfrazados en la puerta de casa.
"Si hay algo extraño en tu barrio, no llames a los Cazafantasmas". La letra del tema que sonaba en 1984, cuando Ivan Reitman presentó al mundo al doctor parapsicólogo más remolón del universo, vuelve a cobrar actualidad de la mano de una marca de camionetas eléctricas que tuvo una idea tan simple como efectiva: convocar a Bill Murray para que volviera a ponerse en la piel de Peter Venkman al volante. Y lo que empezó como un guiño terminó convertiéndose en una de las piezas de marketing más comentadas de esta Halloween.
La protagonista del asunto es Rivian, la fabricante estadounidense de vehículos eléctricos, que acaba de lanzar un update con sabor a espectro para sus modelos R1S, R1T y R2. El paquete estará activo hasta el 2 de noviembre y modifica la interfaz de la pantalla central con gráficos y efectos de sonido propios de la franquicia creada por Dan Aykroyd y Harold Ramis hace ya cuatro décadas.
El comercial de 70 segundos y el regreso del Ecto-1
Para presentar la actualización, la marca produjo un spot de algo más de un minuto en el que Murray retoma al personaje que lo consagró: un Venkman canchero, de respuesta rápida y sonrisa torcida, que atiende una llamada de emergencia desde el "Ecto-R1". Se trata de una R1S tuneada con la estética del Ecto-1 original, el Cadillac Miller-Meteor 1976 que quedó grabado en la memoria colectiva de varias generaciones.
- "Mallow Mash", un minijuego en el que los ocupantes aplastan Mini-Pufts (los pequeños duendes rosa de la saga) directamente sobre la pantalla central.
- Temas gráficos inspirados en Pegajoso (Slimer), el fantasma verde más querido de la franquicia.
- Secretos escondidos en el sistema para que los usuarios descubran mientras exploran el menú.
- Un modo "Trick or Treat" que enciende luces y reproduce sonidos cuando el vehículo detecta personas disfrazadas acercándose.
- Iluminación exterior y de cabina rediseñada con estética de los Rayos de Neutrones y la Trampa de Fantasmas.
La movida resulta doblemente simpática si se piensa que la R2, el modelo más chico de la familia Rivian y lanzado a comienzos de este año, recibe la actualización desde su estreno en el mercado. De modo que hasta el SUV compacto se sube al Citroën adornado por dentro y por fuera.
Lo que más me gusta, les confieso, es la lógica detrás de la operación: una automotriz que entiende que el auto eléctrico no es solo un medio de transporte, sino una computadora con ruedas capaz de actualizarse, disfrazarse y hasta jugar con sus pasajeros. En tiempos donde las franquicias ochenteras viven su revival eterno entre reboots y secuelas, que una marca de pickups premium elija a los Cazafantasmas para una actualización de software habla de un público de cuarenta, cincuenta, sesenta años que creció con el Ecto-1 pasando a velocidad media por la pantalla del videoclub, y que hoy tiene el poder adquisitivo para darse el gusto de una Rivian.
¿Marketing de temporada o valor real? Mi postura es conciliadora: se trata de las dos cosas a la vez, y no hay nada malo en eso. La marca consigue exposición en redes, los fans obtienen una sonrisa cada vez que desbloquean el auto, y la industria automotriz recuerda que vender un eléctrico también es vender una experiencia. Si encima viene con Mini-Pufts aplastables en la pantalla, mejor.
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