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Viernes, 16 de octubre de 2026
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El dólar vuelve a detenerse en el Banco Nación y deja al descubierto la distancia entre el precio de hoy y la proyección de fin de año

La venta minorista se mantiene en $1.540, el mayorista cierra por tercera rueda seguida en $1.520 y los analistas del BCRA ya estiman un tipo de cambio por encima de $1.600 para diciembre, un escenario que contrasta con la calma cambiaria de la jornada.

Por Federico SandovalAmbiente y energías renovables · · hace 9 d
El dólar vuelve a detenerse en el Banco Nación y deja al descubierto la distancia entre el precio de hoy y la proyección de fin de año

El miércoles 7 de octubre encuentra al mercado cambiario argentino en una pausa que, mirada con detenimiento, dice más de lo que parece: la pizarra del Banco Nación sostiene la cotización de venta en $1.540 sin moverla un centímetro, mientras que el dólar blue se negocia a $1.550 en las cuevas porteñas, apenas diez pesos por encima de la referencia oficial. La estabilidad nominal del día oculta, sin embargo, una tensión de fondo entre lo que hoy puede comprar un ahorrista con cada billete verde y lo que, según las propias proyecciones oficiales, terminará costando esa misma divisa cuando se cierre el calendario 2026.

El promedio minorista que relevan las entidades financieras y difunde el Banco Central aporta el marco más preciso para entender la jornada. La punta vendedora se ubica en $1.541,41, apenas 141 centavos por encima del precio de ventanilla del Nación, mientras que la compradora se sostiene en $1.488,05. Se trata de las dos puntas a distinguir al momento de consultar cuánto cuesta hacerse de dólares o cuánto se recibe al desprenderse de ellos: una diferencia de algo más de 53 pesos por unidad que termina pesando en cualquier operación de volumen, por más chica que parezca.

¿Qué anticipan los analistas y por qué esa proyección choca con la quietud actual?

La calma del mostrador contrasta de manera elocuente con el Relevamiento de Expectativas de Mercado que el propio Banco Central recoge entre los analistas financieros. Esos especialistas consultados por la autoridad monetaria proyectan un tipo de cambio superior a $1.600 para el cierre de 2026, un umbral que hoy parece lejano pero que, traducido a términos reales, implica una suba de entre 60 y 70 pesos respecto de los valores actuales. La misma encuesta prevé que la inflación se desacelere durante el último trimestre del año y que, en esos tres meses, el dólar avance a un ritmo mayor que los precios al consumidor, configurando un escenario de atraso cambiario relativo que suele preocupar a quienes tienen ingresos atados al peso.

En el segmento mayorista, donde operan bancos, empresas y grandes inversores, la última rueda cerró con el dólar en $1.520 por tercera jornada consecutiva, una quietud que los operadores leen como señal de que el Banco Central mantiene firme su política de anclar el precio de la divisa en el corto plazo. El volumen negociado en el segmento de contado alcanzó los USD 509,6 millones, un monto que, si bien no rompe récords, confirma que hay movimiento genuino detrás de la estabilidad cambiaria: no se trata de un mercado paralizado, sino de uno en el que las operaciones se cierran a un precio que el regulador está dispuesto a convalidar.

Esa diferencia entre la quietud del mostrador y la proyección de fin de año no es un detalle menor para quienes organizan sus gastos, evalúan la compra de un auto, planean un viaje al exterior o simplemente decidan en qué momento conviene dolarizarse. La pizarra invita a la calma, pero los números que el propio Banco Central releva entre los especialistas dibujan un horizonte distinto: lo que hoy parece estabilidad puede leerse, también, como la última oportunidad de comprar a estos valores antes de que la curva de fin de año haga su trabajo. Falta, en cualquier caso, que el Banco Central explicite con mayor claridad cuál es la estrategia detrás de esta quietud cambiaria y hasta qué punto está dispuesto a defenderla cuando las expectativas de los analistas empiecen a convertirse, como suele ocurrir, en tendencia efectiva del mercado.

FS
Federico SandovalAmbiente y energías renovables

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