El chaqueño clavó la bandera y rompió el mostrador en Junín
Lucas Carabajal voló bajo el sol de la tarde y fue el único en bajar el 1m23 en la primera práctica del TC2000. Toyota se quedó con el resto del podio provisional y el Shakedown tuvo dueño antes del ensayo oficial.
Cielo despejado, viento a favor y un piloto que salió a comerse el asfalto. Lucas Carabajal arrancó la séptima fecha del TC2000 como si la tuviera atada con alambre: clavó 1m22s883 en el trazado Eusebio Marcilla de Junín y se convirtió en el primer piloto en romper el mostrador del 1m23 sobre los 4.200 metros del circuito. A esa vuelta yo le pondría "la del chaqueño que no se achica", porque el piloto de Resistencia la peleó con la VW Nivus del Halcón Motorsport y la puso en lo más alto.
Toyota al acecho, Rossi todavía sin ganar
Detrás de Carabajal se plantaron los Toyota como guardianes de calle angosta. Emiliano Stang quedó a 173 milésimas y Matías Rossi, líder del campeonato y compañero de equipo, se metió tercero a apenas 8 milésimas. Ojo con este dato: Rossi ya ganó dos carreras en la temporada y Stang todavía no se dio el gusto de festejar en lo más alto. La paridad del TC2000, una vez más, quedó a la vista.
- Carabajal (VW Nivus): 1m22s883, la referencia de la jornada.
- Stang (Toyota Corolla) a 0s173: el escolta de la marca japonesa.
- Rossi (Toyota Corolla) a 0s181: el campeón va al acecho.
- Ciarrocchi (Fiat Pulse) a 0s310: llega herido desde La Pampa.
- Vivian (Chevrolet Tracker) a 0s379: cerró el top cinco.
Cuarto apareció Marcelo Ciarrocchi con el Fiat Pulse, a 310 milésimas. Viene de masticar bronca: en La Pampa le tiraron una penalización por falsa largada justo cuando encabezaba la carrera y lo mandaron a boxes. Seamos sinceros, ese tipo de finales pega en lo anímico, y por eso duele más verlo tan cerca del uno sin poder festejar.
Quince autos en menos de un segundo
La tabla cuenta sola la historia del circuito: los primeros 15 quedaron encerrados en menos de nueve décimas. Matías Rodríguez, Benjamín Squaglia, Francisco Monarca, Nicolás Traut, Franco Morillo, Gabriel Ponce de León, Valentín Yankelevich, Facundo Aldrighetti, Nicolás Palau y Figgo Bessone completaron ese grupo, este último sin vuelta cronometrada. Para mí, esa foto resume por qué el TC2000 es una lotería con motor: cualquier descuido te tira del podio al medio del pelotón.
Antes de que la práctica se pusiera seria, el Shakedown había tenido dueño: Francisco Monarca volvió a la categoría con un Chevrolet Cruze del Proracing y se llevó ese primer guiño de la jornada. Buen regreso para el piloto, en un fin de semana donde cada décima vale oro.
Lo que viene ahora es simple y a la vez cortante: segunda práctica a las 13:45 y clasificación a las 16:10, en formato de vuelta lanzada, esa que no perdona errores y deja al desnudo a los que se quedan cortos. Carabajal ya mostró la punta, el viento le dio la espalda y la Nivus pasó la primera prueba. Veremos si la sostenés cuando haya que ponerla para clasificar.
