Saltar al contenido
Domingo, 18 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Economía /

Dos de cada tres hogares argentinos se quedan sin plata antes del día 20 y el crédito ya no sirve ni para comprar un electrodoméstico

Un relevamiento de Zentrix Consultora muestra que la mayoría de los argentinos agota sus ingresos a poco de empezar el mes y recurre a préstamos para comer o pagar servicios. Solo el 11,8% de los endeudados pidió plata para bienes durables, el uso histórico del crédito.

Por Federico SandovalAmbiente y energías renovables · · hace 58 min
Dos de cada tres hogares argentinos se quedan sin plata antes del día 20 y el crédito ya no sirve ni para comprar un electrodoméstico

El Monitor de Opinión Pública de Zentrix Consultora, relevado durante septiembre, vuelve a dejar una postal crudísima de la economía cotidiana de los hogares argentinos: dos de cada tres personas consultadas se quedan sin dinero disponible antes del día 20 del mes. Uno de cada tres logra llegar al cierre y apenas uno de cada diez consigue ahorrar algo. La foto se repite trimestre tras trimestre, con un detalle nuevo y preocupante: el crédito dejó de ser una herramienta para proyectar y pasó a ser un puente para sobrevivir.

Del 56,2% de los encuestados que tomó deuda en los últimos seis meses, más de la mitad (55,1%) lo hizo para pagar alimentos o gastos de salud. Otro 21,3% destinó ese dinero a tarifas y servicios. Solo el 11,8% pidió un préstamo para comprar bienes durables, algo que históricamente había sido la razón principal por la que las familias argentinas se endeudaban. Esa inversión del orden de prioridades habla de un cambio estructural en el significado del crédito para los hogares.

¿Quiénes son los más golpeados por el recorte de fin de mes?

El cuadro cambia según el nivel de ingresos, y lo hace de manera muy marcada. En los sectores más bajos, el 59,6% de los consultados ya no tiene plata antes del día 15 y el 83,3% no supera el día 20. En ese mismo estrato, el 68,1% tomó deuda en el último semestre, dos de cada tres para cubrir necesidades esenciales, y el margen de ahorro queda aplastado por debajo del 1%. En la clase media, el 51,4% se queda sin ingresos antes del fin de mes; entre los endeudados, el motivo más frecuente pasa a ser el pago de servicios (29%), una proporción más alta que en los otros dos estratos. En la clase alta, en cambio, solo el 20% llega sin dinero al cierre del mes, el 61,9% logra ahorrar y, cuando toma crédito, lo hace principalmente para comprar bienes durables en el 63,4% de los casos.

La brecha entre la parte de abajo y la parte de arriba del padrón muestra que el problema no es solo cuánto se gana, sino para qué alcanza lo que se gana: en un extremo el crédito compra comida o paga la factura de luz, en el otro financia un televisor o una heladera.

¿Qué pasa con los más jóvenes?

Los menores de 40 años son el grupo con mayor presión financiera. El 60,9% tomó deuda en los últimos seis meses, apenas el 3% tiene capacidad de ahorro y el 72% no supera el día 20 con plata en el bolsillo. Sin reservas para imprevistos, cualquier gasto fuera de rutina se transforma inmediatamente en una nueva deuda, lo que alimenta un círculo que se retroalimenta todos los meses.

El relevamiento agrega un dato clave para entender por qué cuesta tanto cerrar el mes: el 81,8% de los consultados siente que sus ingresos no acompañaron a la inflación. Desde marzo, esa percepción no baja del 81%, con un pico del 87,4% en julio, lo que confirma que para una mayoría creciente el salario llega tarde, llega mal o llega con menos poder de compra que el mes anterior.

¿Qué se puede hacer desde el Estado?

Sobre el rol del Estado frente a la morosidad, el 67% espera alguna forma de intervención. Entre quienes la proponen, la mayoría (61,3%) apunta a regular las condiciones de otorgamiento de crédito, con el argumento de que el mercado por sí solo ya demostró que no cuida al deudor. Solo el 7,5% pide una condonación de deudas, una cifra baja que muestra que los hogares piden reglas más claras más que soluciones mágicas.

El cuadro general que arma Zentrix combina tres señales de alerta que se potencian entre sí: ingresos que no le ganan a la inflación, deudas que se piden para lo básico y capacidad de ahorro casi nula en los sectores más vulnerables. El crédito, que durante décadas fue la herramienta que permitió a las familias comprar su heladera, pagar la cuota del auto o refaccionar la casa, hoy se gasta en comida y en servicios, lo que también termina encareciendo esos consumos porque los intereses se devoran lo poco que queda. La pregunta que queda abierta es si el Estado va a avanzar en regular el otorgamiento, que es lo que pide la mayoría, o si va a dejar que cada vez más argentinos vivan endeudados a perpetuidad para llegar al día 30, con la certeza de que el mes siguiente van a volver a empezar con el saldo en cero o en rojo.

FS
Federico SandovalAmbiente y energías renovables

Te puede interesar