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Viernes, 16 de octubre de 2026
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David Janer vuelve a la series diarias y se instala en el corazón de «Sueños de libertad» con un arquitecto llegado desde Barcelona

El actor catalán, conocido por sus 658 episodios en «Amar es para siempre», se mete en la familia De la Reina como Josema, un profesional refinado y melancólico que llega con un pasado que incomoda. La vuelta al formato diario lo encuentra con rostros conocidos del equipo técnico y un personaje pensado para alterar lealtades.

Por Iris EvansCultura y espectáculos · · hace 10 d
David Janer vuelve a la series diarias y se instala en el corazón de «Sueños de libertad» con un arquitecto llegado desde Barcelona

Hay una frase de «Amar es para siempre» que David Janer repite entre el público como si fuera un mantra: «Uno no elige de quién se enamora, el corazón hace lo que quiere». Más de seiscientos episodios después de haberla dicho en pantalla, el actor catalán vuelve a la ficción diaria, esta vez instalado en el universo de «Sueños de libertad», la serie española que en la Argentina se ve a través de las señales que la emiten y que reúne cada tarde a miles de espectadores pendientes de las decisiones de Perfumerías De la Reina.

Su incorporación, confirmada por la producción, lo presenta como Josema, un arquitecto que arriba desde Barcelona y cuya llegada no será un detalle decorativo en la trama. La propia sinopsis oficial lo describe como un hombre refinado y melancólico, de esos que se mueven por la ficción con paso calmo pero con peso, y la mecánica del relato lo coloca en un punto clave: su oficio profesional lo vinculará al futuro de la perfumería, y sus asuntos personales —un pasado que la serie todavía no termina de desplegar— terminarán alterando los equilibrios de la familia que sostiene la historia desde hace meses.

Un personaje pensado para incomodar

En las notas que la producción distribuyó y en las primeras entrevistas promocionales, Janer contó que Josema arrastra cuestiones de su biografía que se reactivan al cruzarse con los demás habitantes de la ficción. «Es un personaje que tiene mucho pasado y que, al relacionarse con el resto, lo revive», resumió el actor, y agregó que esa idea de construir atraviesa toda su andadura: «Hay una construcción real, porque es arquitecto, pero también una construcción interior a lo largo de los capítulos». La frase sirve como pista para entender por qué la serie lo sumó a esta altura del año: la familia necesita tensiones nuevas, y un profesional que viene de afuera, con códigos distintos y con secretos propios, es una herramienta narrativa de las más efectivas en el género.

Lo que diferencia a Josema de otros invitados al relato no es sólo su oficio ni su origen barcelonés, sino el modo en que su melancolía se cruza con el núcleo de poder que gira alrededor de De la Reina. La serie viene cultivando alianzas, traiciones y reconciliaciones a un ritmo que los seguidores reconocen como propio del formato diario, y la aparición de un personaje con esa sensibilidad, lejos de moderar los conflictos, parece destinada a amplificarlos. Como suele ocurrir en estas ficciones, no alcanza con que el recién llegado sea simpático: hace falta que su presencia modifique el mapa emocional de los demás, y la producción ya lo anticipó al señalar que la participación del arquitecto tendrá incidencia directa en el rumbo de la perfumería.

El oficio de volver a grabar todos los días

Janer no es un recién llegado a la televisión de larga duración. Antes de «Sueños de libertad» había sido Gonzalo de Montalvo en «Águila Roja», la producción de aventuras que emitió su último episodio el 27 de octubre de 2016 tras nueve temporadas, 116 capítulos emitidos y picos de audiencia que superaron los seis millones de espectadores. Esa experiencia marcó su relación con los rodajes extensos, pero la escuela diaria la hizo, sobre todo, en «Amar es para siempre», donde durante 658 episodios le dio cuerpo a Guillermo Galán Barrios, un personaje con el que los televidentes españoles crecieron casi una década.

Ese currículum pesa, y el propio Janer lo reconoció al hablar de su llegada a «Sueños de libertad». «Hay mucho equipo que ya conozco de ‘Amar es para siempre’, desde cámaras, maquillaje, peluquería, vestuario», contó. «Eso te hace sentirte mucho más cómodo desde el primer día. En otras series, hasta que te adaptas al equipo, pasa un tiempo; aquí no». La declaración no es un detalle menor: en una producción diaria, donde la rutina se repite jornada tras jornada y los tiempos de grabación son exigentes, llegar a un set donde ya se conocen los gestos, las voces y los códigos ahorra un período de adaptación que puede ser decisivo para que un personaje nuevo se asiente rápido frente a la cámara.

“Hay mucho equipo que ya conozco de ‘Amar es para siempre’, desde cámaras, maquillaje, peluquería, vestuario. Eso te hace sentirte mucho más cómodo desde el primer día. En otras series, hasta que te adaptas al equipo, pasa un tiempo; aquí no.”David Janer
  • David Janer interpreta a Josema, un arquitecto que llega desde Barcelona a «Sueños de libertad».
  • El personaje se vincula al futuro de Perfumerías De la Reina y está pensado para alterar las alianzas familiares.
  • Janer regresa al formato diario tras 658 episodios como Guillermo Galán Barrios en «Amar es para siempre».
  • Compartió equipo técnico con su ficción anterior, lo que le permitió adaptarse con rapidez al nuevo elenco.
  • Su antecedente más recordado es «Águila Roja», donde fue Gonzalo de Montalvo durante 116 episodios hasta 2016.

Janer también dejó abierta la posibilidad de quedarse en la serie tanto como en su anterior experiencia diaria, aunque con la prudencia que imponen los formatos por capítulos: «Ojalá dure lo mismo, pero eso ya depende de los guiones y de cómo se vaya desarrollando la historia», señaló. Es una manera elegante de recordar que, en la televisión de emisión diaria, los personajes duran lo que los libretos les permiten, y que la decisión final no está nunca del lado del actor. Aun así, la declaración funciona como una declaración de intenciones: Janer se subió a «Sueños de libertad» con la idea de quedarse, no de paso.

Para los seguidores argentinos de la serie, la recomendación es directa: hay que mirar la llegada de Josema como se miran las mudanzas en la ficción, con atención a los gestos pequeños. El arquitecto no es el villano de un solo trazo ni el interés romántico previsible; la descripción oficial habla de un hombre refinado y melancólico, y la palabra melancolía, en el lenguaje de las series diarias, suele anticipar personajes que piensan más de lo que hablan y que, cuando actúan, lo hacen sobre las costuras que nadie había visto todavía. La primera cita que le dedicaron los libretistas, esa idea de construir y reconstruirse, es la pista que dejó la propia producción para entender qué tipo de personaje acaban de sumar a la casa De la Reina.

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Iris EvansCultura y espectáculos

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