Cordillera con reloj nuevo: cómo quedaron los horarios para cruzar a Chile desde Neuquén
Cuatro pasos internacionales modificaron sus franjas de atención tras el cambio de hora en el país trasandino. La diferencia entre horarios de salida y de ingreso puede complicar a quien no planifique el viaje con tiempo.
Son las seis de la tarde y el termómetro ya empieza a caer en el tramo final de la ruta 40, camino a Pino Hachado. Un viajero frena en la última estación de servicio antes del paso y le pregunta al playero si le alcanza el tiempo para cruzar. El hombre lo mira con cara de experiencia y le contesta, mientras acomoda unas garrafas: «Arranque ya, porque del lado argentino cierran a las ocho, pero del chileno atienden hasta las siete. Si se le hace noche, duerme en Gendarmería».
La escena se repite cada vez que Chile adelanta el reloj, y este año no fue la excepción: desde la medianoche del sábado 5 de septiembre rige el horario de verano en territorio trasandino, y los cuatro pasos internacionales que conectan a la provincia de Neuquén con el país vecino ajustaron sus cronogramas de atención.
Cómo quedó cada paso
- Mamuil Malal y Hua Hum: atienden de 8 a 19 horas, tanto para egreso como para ingreso.
- Pino Hachado e Icalma: el egreso hacia Chile va de 8 a 19 horas; el ingreso a Argentina se extiende hasta las 20 horas, una hora más.
La diferencia entre los horarios de salida y de entrada es el dato clave que muchos viajeros pasan por alto. Quien sale de Chile pensando que tiene el mismo margen que del lado argentino puede encontrarse con la barrera baja antes de tiempo. Y al revés: quien viene desde Argentina y cruza tarde puede quedar esperando en la cola del lado chileno, sin posibilidad de avanzar hasta el día siguiente.
Por qué Chile cambia la hora
El adelantamiento de los relojes en el país vecino no es un capricho reciente ni una decisión turística. Tiene su origen en 1968, cuando una sequía severa obligó a racionar la energía eléctrica. Para aprovechar al máximo la luz natural y reducir el consumo en las horas pico, las autoridades decidieron correr los relojes una hora hacia adelante. Aquella medida de emergencia terminó volviéndose permanente y, con el correr de los años, se consolidó como un esquema estable: cada año, entre octubre y marzo, Chile adelanta su horario, con la excepción de algunas zonas del extremo sur y del norte del país.
Desde la Jefatura de Gabinete neuquina recordaron la necesidad de organizar los recorridos con anticipación, sobre todo porque la temporada en la que más gente cruza la cordillera coincide con el inicio del horario de verano chileno y, en muchos casos, con condiciones climáticas complicadas. La nieve y el hielo son moneda corriente en los tramos de alta montaña durante estos meses, y un cierre de barrera inesperado puede transformar una escapada de fin de semana en una espera larga en el frío.
Antes de cargar las valijas y arrancar el motor, entonces, vale la pena hacer dos cosas simples pero decisivas: chequear los horarios actualizados de cada paso y consultar el estado de las rutas. Son cinco minutos de celular que pueden ahorrar varias horas de incertidumbre del otro lado de la montaña.
