Cerúndolo pasó la escoba en Pekín y va por Medvedev: otra vez, con la historia a favor
El argentino aplastó al checo Mensik por doble 6-3, no cedió ni una pelota de quiebre y se metió en los cuartos del ATP 500. Ahora lo espera el ruso, al que ya le ganó en el único cruce previo. Repaso de una actuación sólida y la mirada puesta en el próximo desafío.
Hay días en que el aire sopla a favor y uno lo único que tiene que hacer es no estorbar. A Francisco Cerúndolo le sopló todo el partido en Pekín, y vaya si lo aprovechó: doble 6-3 sobre el checo Jakub Mensik en una hora y 17 minutos, con cero chances de quiebre en contra y la sensación de que el tenis, por una vez, le devolvió todo lo que le viene dando.
Un trámite que no fue un trámite
Seamos sinceros: ganar siempre es ganar, pero no es lo mismo hacerlo sin que te toquen el servicio. El argentino sostuvo todos sus turnos de saque, se plantó firme con la devolución y construyó el partido con la paciencia del que sabe que el rival, tarde o temprano, va a fallar. Mensik llegó a estar 3-3 en el primer set, como pidiendo pista, pero de ahí en adelante fue todo de Cerúndolo: tres juegos seguidos y set liquidado.
El segundo parcial fue un calco. El porteño lo cerró igual, 6-3, y dejó una cifra que duele en el lado checo: 27 errores no forzados del argentino, y el marcador igual a favor. A veces el tenis es también saber ganar feo, y eso vale oro en torneos de esta categoría.
- Cerúndolo entró al torneo como número 22 del ranking; Mensik, como 14.
- El argentino se convirtió en el cuarto tenista de su país en llegar a los cuartos de final del ATP 500 chino, después de Nalbandian, Coria y Del Potro.
- Con esta victoria, quedó como el único jugador hispanohablante en carrera dentro del cuadro.
- Medvedev accedió a cuartos tras vencer al alemán Jan-Lennard Struff por 6-4 y 6-3.
El fantasma de Miami y un rival que ya sabe lo que es perderle
El próximo partido tiene un nombre y un recuerdo: Daniil Medvedev, número seis del mundo y tercer preclasificado. El dato que abraza a Cerúndolo es que el único cruce previo entre ambos terminó en festejo argentino, en el Masters 1000 de Miami, con un 6-0, 4-6 y 7-5 que todavía debe andar dando vueltas por la cabeza del ruso. Seamos sinceros: esa mochila, en el tenis, pesa más de lo que parece.
Medvedev llega con el rodaje de haber despachado a Struff en sets corridos, así que no vendrá a guardar la ropa. Pero el argentino ya le tomó la mano una vez, en una superficie distinta y con otra presión, y eso, en partidos de estas instancias, es plata en el bolsillo. La cita con las semifinales se juega en el próximo turno, y la hora se confirmará con la organización del torneo.
