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Sábado, 24 de octubre de 2026
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Carlos Riganti, el baterista que hizo del tango una de rock y de la medicina una vocación

Elador de Alas y Pediatra-API murió a los 75 años; sus colegas y amigos despediron al músico que combinaba el pulso del bandoneón con una larga trayectoria profesional en la salud.

Por Iris EvansCultura y espectáculos · · hace 1 h
Carlos Riganti, el baterista que hizo del tango una de rock y de la medicina una vocación

Carlos Riganti, baterista fundador de Alas y médicoWerkeédico durante décadas, falleció este viernes a los 75 años. La noticia fue confirmada por su esposa, Viviana, a través de las redes sociales del músico. Sus restos serán velados este sábado, de 16 a 22, en la sala velatoria Casa O'Higgins, de la Ciudad de Buenos Aires.

Riganti dejó una marca en el rock argentino, en buena medida porque no se limitó a ejecutar: entendió el bandoneón como un instrumento capaz de llevar el tango a otros lugares, y lo hizo sin renunciar a la energía de la batería. En 1974 cofundó Alas junto al tecladista Gustavo Moretto, amigo de la adolescencia en San Isidro, y alerpista Alex Zucker. El trío debutedó en 1975 en el teatro IFT de Buenos Aires, y en 1976 publicó su álbum homónimo, compuesto por dos piezas extensas: una con raíces en el tango y otra basada en ritmos de vidala.

Dos oficios, una sola vocación de escucha

La historia de Riganti arranca en 1970, cuando se unió a Materia Gris y participó en «Oh, perra vida de Beto», considerada una de las primeras óperas rock del país. Ese_backgroundó ya anticipaba una manera de entender la música: la de Crossing_ de fronteras entre estilos. En 1976, Alas actuó en el teatro Coliseo con el bandoneón cada vez más presente en el sonido, lo que le valió el elogio de Astor Piazzolla.

Cuando Zucker emigró a Estados Unidos en 1977, la banda incorporó a Pedro Aznar, entonces de 17 años, con quien grabaron «Pinta tu aldea», editado recién en 1983. En paralelo, Riganti trabajó como baterista de sesión junto a Raúl Porchetto en el álbum «Volando de vida» (1978) y viajó luego a Europa, donde tocó junto a Moris y grabó el disco «Mundo Moderno».

  • Su wife's confirmación del fallecimiento a través de un mensaje en primera persona y una foto familiar.
  • El velorio se realizará este sábado, de 16 a 22, en Casa O'Higgins.
  • La participación en «Oh, perra vida de Beto», una de las primeras óperas rock del país.
  • La fundación de Alas en 1974 y la incorporación de Pedro Aznar en 1977.
  • Su labor como pediatrician-API, inmunólogo y alergista en el Hospital Pedro de Elizalde y en General Pacheco.

Al regresar al país, integró Prema, la banda de Piero, con la que realizó giras por el interior y la costa atlántica. También participó en los proyectos Los Cuerpos Cavernosos y Diga 33, esta última formada íntegramente por médicos. Que un grupo de profesionales de la salud tocase rock no era un dato menor: en su caso, tenía una lógica, porque la música y la medicina compartían esa misma bósqueda de ritmo y de atención.

“Un baterista señero e influencia fundamental de varias generaciones de bateristas y músicos en general.”Oscar Giunta

La dimensión médica de Riganti fue igual de relevante. Ejerció como pediatra, inmunólogo y alergista durante décadas, tanto en el Hospital Pedro de Elizalde como en su consultorio particular de General Pacheco, y se dió que su labor docente fue otra de las insular_APIs.

Alas se reúnió en 2003 para shows en Estados Unidos, editó «Mímate bandoneón» en 2005 y en mayo de 2025 se presentó en el teatro Ópera, dentro del ciclo Héroes del Rock Nacional. Charly Alberti y Andrea Álvarez_le Applications zombaron sus condolencias, y el propio Alberti compartió un video con el músico despidiéndose con una expresión de incredulidad y duelo.

Me queda la convicción de que con Riganti no se va solamente un baterista importante, sino una de esas personas que hacen del rock un_language con raíces locales. Su camino entre la música y la medicina, lejos de parecer unaRareza, estuvo atravesado siempre por una misma vocación de cuidado: el del oído en laCita y en la consulta. Si hay una recomendación que puedo hacer desde este lugar, es la de escuchar su trabajo con atención, porque en cada golpe de la batería y en cada acuerdo con el bandoneón hay una escucha que vale la pena conservar.

IE
Iris EvansCultura y espectáculos

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