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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Adentro de la casa: por qué tapar un agujero no alcanza cuando hay roedores y cómo limpiar sus rastros sin enfermarse

Un responsable técnico de una empresa de control de plagas explica qué selladores sirven, qué errores del día a día abren la puerta a una infestación y por qué los trucos caseros no la resuelven. También detalla el paso a paso para retirar excrementos sin levantar polvo contaminado, un riesgo que la mayoría de las personas no conoce.

Por Camila AguilarSociedad y vida · · hace 20 h
Adentro de la casa: por qué tapar un agujero no alcanza cuando hay roedores y cómo limpiar sus rastros sin enfermarse

Lo conozco a Juan desde hace un par de notas. Lo llamo y me atiende con la paciencia de quien lleva años explicando lo mismo en cada casa: que si el problema vuelve no es por mala suerte, sino por algún acceso que quedó abierto. Esta vez me cuenta lo que ve todas las semanas en las viviendas donde lo llaman. La espuma de poliuretano, esa que viene en aerosol y se aplica con una pistola, es lo más usado para tapar agujeros en paredes, detrás de los muebles y a la altura de los zócalos. El problema es que los roedores la pueden roer. Para que el cierre sirva de verdad, el material se tiene que combinar con malla metálica o con lana de acero antes de poner la masilla. Sin esa barrera física, el trabajo queda a medias.

Los puntos de entrada que casi nadie revisa

Además de los agujeros que se ven a simple vista, hay accesos que suelen quedar fuera del radar. Los burletes deteriorados debajo de las puertas son una vía de entrada frecuente, igual que la vegetación muy pegada a la fachada, las cajas de cartón apiladas en depósitos durante semanas y hasta las pequeñas pérdidas de agua que se filtran por alguna canilla. El alimento de la mascota que queda en el plato durante la noche también funciona como atractivo. Una casa ordenada y limpia puede tener una infestación si alguno de esos accesos queda abierto, y no hay forma de saberlo a simple vista.

Por qué los remedios caseros no resuelven el problema

  • La menta y el vinagre no repelen a los roedores de forma sostenida.
  • Los dispositivos de ultrasonido no atraviesan paredes ni muebles, y los animales se acostumbran al estímulo con el tiempo.
  • Las trampas de resorte pueden capturar un ejemplar aislado, pero no controlan una infestación.
  • Las trampas adhesivas generan sufrimiento innecesario sin resolver el foco.
  • Ninguna de estas alternativas reemplaza localizar y cerrar los puntos de entrada, que es el paso central.

Cómo limpiar excrementos sin levantar polvo contaminado

Una vez que aparecen rastros, la limpieza tiene un protocolo que conviene respetar. El primer paso es ventilar el ambiente durante al menos treinta minutos antes de entrar al lugar donde están los excrementos. Después hay que colocarse guantes y protección para las vías respiratorias, humedecer los restos con un desinfectante apropiado, esperar que el producto actúe y retirarlos con papel, sin contacto directo. Lo que no se debe hacer bajo ningún concepto es barrer en seco ni usar aspiradora: las dos acciones levantan polvo con partículas potencialmente infecciosas que se inhalan sin notarlo. Los roedores pueden transmitir enfermedades a través de la orina, los excrementos y las mordeduras, y además introducen parásitos como pulgas, garrapatas y ácaros. Si los rastros se repiten o se sospecha que el foco está en la red de alcantarillado, lo más razonable es llamar a un servicio profesional de control de plagas. Juan me lo resume del mismo modo en que lo dice cada vez: si el trabajo se hizo bien, el roedor no vuelve. Y si vuelve, es porque algo quedó mal.

CA
Camila AguilarSociedad y vida

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