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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Zverev, el número 1 que llegó cuando todos miraban para otro lado

La baja de Sinner y el tropiezo de Alcaraz en Shanghai le terminaron de abrir la puerta al alemán, que cierra el año en lo más alto del ranking ATP con una temporada de ensueño: Roland Garros y US Open bajo el brazo.

Por Ezequiel OyarzoDeportes · · hace 4 d
Zverev, el número 1 que llegó cuando todos miraban para otro lado

Hay un viento que sopla a favor de los que saben esperar. Y Alexander Zverev esperó. Esperó años, esperó finales, esperó que el circuito le regalara una chance que él mismo se construyó con la raqueta. Seamos sinceros: el alemán no necesitó que nadie se cayera para estar arriba, pero el calendario le terminó de dar una mano que la matemática, esa señora tan cruel con los que pierden y tan generosa con los que ganan, convirtió en título virtual.

Lo que terminó de sellar la historia fueron dos noticias que llegaron casi en simultáneo. Por un lado, Jannik Sinner anunció que no volverá a competir hasta 2027 por sus problemas físicos, lo que lo obliga a soltar 3.000 puntos que tenía atados a sus títulos en Viena, París y las Finales ATP. Por el otro, Carlos Alcaraz dijo adiós en el Masters 1000 de Shanghai a manos del belga Zizou Bergs, y con esa eliminación se quedó sin margen para al alemán en la recta final del año.

Los números que pintan el panorama

  • Sinner arranca con 11.000 puntos, pero cierra el año con 8.000 tras las bajas obligadas.
  • Zverev, segundo con 9.720, solo debe defender 930 puntos de aquí a fin de temporada.
  • Alcaraz suma 5.560 puntos y ya no tiene torneo suficiente para recortar la diferencia.

El propio Zverev construyó su lugar en la mesa grande con una temporada que firma con mayúsculas: se llevó Roland Garros y el US Open, sus dos primeros Grand Slams, en el mismo calendario. Son dos coronas que le dieron el fajo de puntos necesario para llegar a esta altura sin depender de un regalo, aunque el regalo, claro, terminó cayendo solo.

La única duda que queda es cuándo tocará la cima formalmente, una cuestión de fechas más que de merecimientos. Lo concreto es que, salvo hecatombe, el cierre del 2026 lo encuentra con la número 1 tatuada en la espalda y con el mejor año de su carrera como carta de presentación. Seamos sinceros otra vez: este Zverev, el de los golpes largos y la paciencia infinita, ya no es una promesa sino un campeón hecho y derecho. Próximo rival del circuito de aquí al cierre: el Masters 1000 de París, donde debutará en los próximos días con la cima del ranking ya asegurada y la mirada puesta en cerrar el año sin sobresaltos.

EO

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