Zoey y la banda sonora de los sentimientos ajenos: cuando las canciones dicen lo que la boca no se anima
La serie de dos temporadas convierte las emociones más escondidas en números musicales y reúne un repertorio que va de The Beatles a Taylor Swift, en una historia donde la comedia, el romance y los lazos familiares se cruzan al ritmo de la música.
Yo quise empezar por acá, porque la frase me persigue desde la primera vez que vi la serie: "We all live in a yellow submarine". No es casual que La extraordinaria playlist de Zoey recurra a The Beatles para abrirle la cabeza a su protagonista; la serie entera se sostiene sobre la idea de que hay una canción sonando adentro de cada persona, aunque nadie más la escuche, y a mí, cada vez que lo pienso, se me termina dibujando una sonrisa medio melancólica, de esas que uno se guarda cuando reconoce algo propio en la pantalla.
Una habilidad que cambia todas las conversaciones
En el centro de la historia está Zoey Clarke, una protagonista cuya vida cotidiana se modifica después de un hecho extraño del que la serie hace misterio y que, a partir de ahí, empieza a percibir los sentimientos más profundos de quienes la rodean como si fueran canciones. Lo que me fascina, como espectador entrado en años, es que esa premisa tan fantástica termina funcionando como una lupa sobre la vida de oficina, los amores que se cruzan a los cuarenta, los padres que se jubilan, los hermanos que no se dicen lo que sienten; todo eso que en una comedia clásica se resuelve a las piñas o con un discurso, acá se resuelve cantando.
La propuesta combina comedia romántica y fantasía, y la música ocupa un lugar central: el repertorio incluye temas de The Beatles, Queen, Cyndi Lauper, Taylor Swift, Billy Joel y David Bowie, interpretados dentro de la historia y elegidos para expresar deseos, inseguridades o preocupaciones que los personajes no se animan a decir en voz alta. Son números musicales que atraviesan situaciones cómicas y también momentos de dolor, y esa oscilación es, a mi entender, lo que le da espesor a una serie que podría haber quedado en una postal simpática y, sin embargo, se permite hablar de la muerte, del miedo a perder y de la dificultad de acompañar.
“All you need is love.”The Beatles
Amores, familias y canciones que curan y complican
El amor y la amistad son la puerta de entrada, pero la trama familiar va ganando peso a medida que avanzan los capítulos: aparece el temor a perder a alguien querido y las dificultades para sostener a quienes atraviesan situaciones dolorosas, y ahí la serie deja de ser solamente un vehículo para escuchar grandes clásicos y se convierte en una reflexión bastante honesta sobre los límites de saber lo que siente el otro. Porque Zoey, vale decirlo, no recibe un manual de instrucciones: accede a la intimidad ajena sin pedir permiso, descubre emociones para las que no siempre está preparada y aprende, capítulo a capítulo, que conocer el sentimiento del otro no le ofrece una respuesta automática sobre cómo ayudarlo.
- Dos temporadas que alternan humor, romance y conflictos personales sin estirar la fórmula más de la cuenta.
- Un repertorio que cruza The Beatles, Queen, Cyndi Lauper, Taylor Swift, Billy Joel y David Bowie al servicio de la historia.
- Una protagonista que escucha las emociones de amigos, compañeros de trabajo y familiares como si fueran canciones.
- Una mirada sobre los lazos familiares que se anima a hablar del miedo a perder y de la dificultad de acompañar.
- Un recurso, el de los números musicales, que sirve tanto para arrancar una risa como para procesar un duelo.
A mí, que ya peino canas y vengo de una época en la que las comedias musicales se veían en el cine del barrio y se cantaban en la cocina, esta serie me reconcilia con la idea de que la música popular todavía puede contar cosas íntimas sin sonar solemne. Si tienen ganas de una propuesta corta, emotiva y con un catálogo de canciones que va a hacerles tararear la pantalla entera mientras les revuelve algo por dentro, dénle una oportunidad un domingo a la tarde, con el volumen alto y la casa en silencio; les promongo que más de un número les va a quedar sonando en la cabeza durante toda la semana. ¿Qué lugar le dan ustedes a las canciones a la hora de elegir una serie?
