"Yo acá estoy, soy su mamá": Mariana Nannis habló desde España, contó que extraña a Alex y reveló que aún no conoce a Venezia
En una entrevista radial desde Marbella, la madre de los Caniggia dejó la pelota del lado de su hijo, se quebró al hablar de la nieta que no pudo ver y le mandó un mensaje a Charlotte en medio del reality: "Traé la copa a Marbella".
Hay una frase que se repite cada vez que una madre se sienta frente a un micrófono y le preguntan por un hijo con el que no se habla, y esa frase es casi un latido: "Yo acá estoy, soy su mamá". La dijo Mariana Nannis esta semana, al teléfono desde Marbella, España, en una charla radial que volvió a poner en primer plano la distancia que mantiene con su hijo mayor, Alexander Caniggia, el mismo que durante años fue su compañero inseparable de cámara y de peleas televisivas.
Una espera que se prolonga y una nieta que todavía no conoce
Lo primero que Nannis dejó en claro es que la decisión del acercamiento no la va a tomar ella. "Cuando él se quiera acercar, yo acá estoy, soy su mamá. Siempre voy a ser su mamá", dijo, con la voz tranquila de quien viene masticando este tema hace tiempo y ya no se molesta en disimular el cansancio. No hubo reproches ni nombres de por medio, tampoco hubo un parte médico del vínculo: solamente una posición de espera, esa cosa tan argentina de poner la pelota en la otra cancha y sentarse a mirar.
Cuando le preguntaron si lo extraña, la respuesta fue tan directa que casi duele: "Obviamente que lo extraño, es mi hijo. ¿Qué madre no extraña a un hijo?". Ahí se le notó, en el ritmo de las palabras, que la cosa pasa por otro lado. Nannis separa el sentimiento del conflicto: lo extraña porque es su hijo, no porque le deba una disculpa ni porque esté arrepentida de nada en particular.
“Con Alexander, yo qué sé, ahí está, es mi hijo, va a ser mi hijo siempre.”Mariana Nannis
La distancia tiene, además, una dimensión que a esta altura del siglo XXI ya nadie debería discutir pero que en las familias famosas siempre aparece como una rareza: la abuela que no conoce a su nieta. Venezia, la hija de Alex con la bailarina Melody Luz, tiene tres años y Nannis todavía no la vio. "Sí, obvio, es mi nieta, obviamente quiero conocerla", tiró, y después bajó un cambio para que nadie malinterpretara: la conocerá "el día que los demás me la quieran presentar". De nuevo la pelota en otra cancha, de nuevo la espera como forma de amor propio.
Charlotte, el reality y un mensaje de madre a campeona
Mientras el vínculo con Alex sigue en pausa, la relación con su hija Charlotte Caniggia parece haber encontrado un cauce distinto, más allá de los kilómetros. Charlotte está metida en un reality y Nannis se comunicó con ella desde Marbella para alentarla con una consigna simple, de manual materno deportivo: "Tenés que ganar, Charlotte. Aguantate a todas las locas y ganá, Charlotte, vamos, si vos podés". El ida y vuelta, según contó la propia Nannis, terminó con una devolución que a cualquier padre le hubiera dibujado una sonrisa: "Siempre ganadora, mamá, como vos me enseñaste".
El cierre fue a lo grande, con una invitación a viajar cuando termine el programa y una orden que funciona como declaración de principios: "Venite y hacemos pijamada en el Hotel Palace, en Madrid. Traé la copa a Marbella". Es el tipo de frase que solo se le dice a un hijo al que se admira en silencio, aunque duela no poder decírselo al otro.
- Mariana Nannis habló desde Marbella, España, y confirmó que extraña a su hijo Alex Caniggia: "Obviamente que lo extraño, es mi hijo".
- Dijo que no tomará la iniciativa para acercarse: "Cuando él se quiera acercar, yo acá estoy, soy su mamá".
- Reveló que todavía no conoce a Venezia, la hija de tres años de Alex con Melody Luz, y que la conocerá "el día que los demás me la quieran presentar".
- Desmintió rumores sobre su relación con sus hijos con una sonrisa: "Dicen cada barbaridad... ¿Vas a creer todas las barbaridades que dicen?".
- Se comunicó con Charlotte durante el reality y la alentó con un mensaje deportivo: "Tenés que ganar, Charlotte. Traé la copa a Marbella".
- La invitó a una pijamada en el Hotel Palace de Madrid cuando termine el programa.
Lejos del show y cerca del teléfono, Nannis volvió a mostrarse como lo que es: una madre que extraña, que espera y que, mientras tanto, festeja los logros de los hijos con los que sí puede hablar. La frase del cierre ("yo acá estoy, soy su mamá") no es una bandera de rendición ni un reproche disfrazado: es, simplemente, la manera que eligió para dejar la puerta sin llave, por si algún día del otro lado alguien se anima a girar el picaporte. Si te interesa el cruce entre fama, familia y exposición, en esta misma sección de Cultura y Espectáculos vas a encontrar otras notas donde repasamos los vínculos que se tejen y se destejen delante de una cámara.
