Valencia se despegó en el cierre y festejó su primer éxito en la ACB ante Zaragoza
El conjunto visitante resolvió el cruce en el último cuarto con una ráfaga de triples de Josep Puerto y se quedó con el duelo de argentinos entre Corbalán y Brussino.
Arrancó como una tarde tibia, de esas en las que el aire no decide si refresca o quema. Y terminó como un temporal de verano: de golpe, sin aviso. Valencia pasó por encima de Zaragoza en el último cuarto y se llevó un 97-82 que le permitió cortar la mala en la Liga ACB, después de una semana que ya le había dejado sonrisas en la Euroliga.
El quiebre llegó con tres tiros de tres al hilo
Porque, seamos sinceros, hasta los diez minutos finales esto era un partido de suspenso. El local mandaba por la mínima y el visitante no le encontraba la vuelta. Hasta que Josep Puerto agarró la pelota, se plantó detrás de la línea y metió tres triples consecutivos, uno tras otro, como quien sacude una hamaca con tres palmadas. A partir de ahí, todo cambió.
Esa ráfaga fue la bisagra. Valencia pasó de venir abajo por 67-66 a tomar el control del juego y, con los libres firmes de Mario Saint-Supéry y Kam Taylor sobre el cierre, construyó una diferencia que ya no se dejó escapar. A falta de menos de cuatro minutos ganaba 83-73, un margen que Zaragoza no pudo limar. Lo que empezó trabado terminó con un final cómodo para el conjunto che.
Los argentinos, con tareas modestas pero presentes
El cruce tenía condimento extra: dos conocidos de la selección albiceleste en cancha. Gonzalo Corbalán, en Valencia, aportó 5 puntos desde la rotación, con ese rol de pieza táctica que cumple sin hacer ruido. Nicolás Brussino, en Zaragoza, terminó con 9 tantos y 6 rebotes, sosteniendo a su equipo en los momentos en los que el partido se inclinaba para el lado local.
- TJ Shorts, figura y goleador con 21 puntos.
- Nikola Mirotic, clave en el tercer cuarto con 10 tantos.
- Josep Puerto, autor de la ráfaga decisiva de tres triples.
- Brussino, el mejor de los argentinos con 9 puntos y 6 rebotes.
Antes del estallido final, el juego había sido palo y palo. Zaragoza arrancó a todo motor y se puso 15-7 en los primeros minutos, con un ritmo alto que obligó al conjunto de Xavi Albert a pedir respuestas desde el banco. Shorts, con su velocidad habitual, encabezó la levantada y dejó a su equipo a tres puntos al irse al descanso (36-33 abajo). En el tercer cuarto se repartieron golpe por golpe, con Mirotic haciéndose cargo del ataque visitante y Brussino respondiendo desde el lado local. Hasta que Puerto desató la tormenta.
Ahora Valencia respira. Se toma unos días de pausa y ya apunta al compromiso del jueves en la Euroliga, cuando reciba a Hapoel Tel Aviv en el Roig Arena, en lo que será otra prueba de fuego para sostener este presente dulce que arrancó con el pie derecho en la semana.
