Susana Giménez desembarca en la saga de Menem: el guiño de la diva a la historia política de los noventa
La conductora se suma a la segunda temporada de la ficción de Prime Video que retrata el segundo mandato del expresidente riojano, con Leonardo Sbaraglia y Griselda Siciliani como ejes del reparto. El estreno está previsto para 2027 y abre interrogantes sobre qué personaje interpretará la figura televisiva en una etapa signada por la farándula y el poder.
Hay frases que regresan cada vez que un país se asoma al espejo de los años noventa, y una de ellas, tantas veces repetida en susurros y portadas, decía aquello de "su relación con el poder era un romance a cielo abierto". Aquella sentencia, atribuida a un cronista de la política de aquellos años, vuelve a cobrar vigencia con la noticia que cruzó esta semana las redacciones: Susana Giménez, la conductora que supo ser musa y contracara del menemismo en la pantalla chica, se sumará a la segunda temporada de la serie biográfica que Prime Video prepara sobre Carlos Saúl Menem.
Lejos de tratarse de una elección caprichosa, la convocatoria a la diva de Punta del Este parece una decisión casi inevitable para una temporada que promete internarse en el segundo mandato del expresidente, aquel que comenzó con la reelección de 1995 y que la primera entrega, estrenada el 9 de julio de 2025, apenas rozó en sus capítulos finales. La producción, a cargo de Amazon Studios y con dirección de Ariel Winograd y Fernando Alcalde, apuesta así a recuperar el costado más popular y mediático de una gestión que se mimetizó con el universo del espectáculo como pocas en la historia argentina reciente.
Un elenco que se reordena y un escenario que cambia
El núcleo duro de la ficción se mantiene intacto. Leonardo Sbaraglia volverá a ponerse en la piel del riojano y Griselda Siciliani repetirá su composición de Zulema Yoma, dos interpretaciones que fueron de lo más celebrado de la primera temporada. El desafío, ahora, es otro: reconstruir una etapa en la que la Argentina de la convertibilidad ya era una realidad consolidada, la privatisation de los servicios públicos se había convertido en paisaje cotidiano y los atentados a la Embajada de Israel y a la AMIA todavía pesaban como heridas abiertas en la memoria colectiva.
- Leonardo Sbaraglia retoma el rol de Carlos Menem, el eje político de la serie.
- Griselda Siciliani vuelve como Zulema Yoma, en una etapa signada por el conflicto familiar y el divorcio.
- La segunda temporada se enfocará en el segundo mandato, posterior a la reelección de 1995.
- Se sumará Susana Giménez, en un papel aún no confirmado oficialmente.
- La producción ejecutiva sigue en manos de Amazon Studios, con Ariel Winograd y Fernando Alcalde en la dirección.
- El estreno está previsto para 2027 en la plataforma Prime Video.
La incógnita más jugosa, claro está, es la del personaje que interpretará Giménez. La conductora no es ajena al universo que la ficción recrea: fue una de las caras más visibles de la televisión menemista, condujo programas históricos en el prime time de aquellos años y mantuvo con el expresidente una relación que osciló entre el guiño cómplice, la entrevista elogiosa y la foto compartida en los estudios de Canal 13. Que la producción haya pensado en ella para encarnar a alguna figura de la farándula o incluso para interpretarse a sí misma dentro del relato no es un detalle menor: es casi un certificado de autenticidad de la época que se quiere reconstruir.
“Quiero creer que la llamaron porque la consideraron la indicada, y no simplemente por el nombre. Susana tiene la edad, el brillo y la historia con Menem como para sostener cualquier escena.”fuentes cercanas a la producción, citadas por la prensa especializada
A esta altura, confieso, miro la noticia con la misma mezcla de curiosidad y desconfianza que me despierta cualquier recreación de un pasado que todavía nos toca de cerca. La primera temporada de la serie de Menem llegó después de una pulseada judicial que retrasó su estreno y dejó cicatrices en la producción; ahora, con el calendario apuntando a 2027 y con la incorporación de una figura del peso de Giménez, la apuesta parece ir por un lado distinto, más cercano al costumbrismo televisivo y menos al thriller político. Habrá que ver, cuando los capítulos lleguen a la pantalla, si el retrato logra ese equilibrio delicado entre la nostalgia de quienes vivieron aquellos años y la memoria crítica que la historia, con el tiempo, suele imponer. Por lo pronto, y como recomendación que no pretendo imponerle a nadie, les sugiero no perder de vista los próximos movimientos del elenco: suelen ser el mejor termómetro de lo que una ficción ambiciosa está dispuesta a arriesgar.
