Saltar al contenido
Viernes, 16 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Portada › Vida ›
Vida /

Somos un solo cerebro: por qué la teoría de "cerebro izquierdo y derecho" no se sostiene

La idea de que la mitad del cerebro que domina define si alguien es racional o creativo es uno de los mitos más repetidos del siglo. Una investigación con más de mil participantes lo desmiente y un especialista lo explica.

Por Camila AguilarSociedad y vida · · hace 2 d
Somos un solo cerebro: por qué la teoría de "cerebro izquierdo y derecho" no se sostiene

La imagen mental es de las más populares que circulan por ahí: alguien resolviendo un problema de matemáticas rodeado de números y fórmulas, y del otro lado, una persona pintando un cuadro con el rostro iluminado por la inspiración. La primera, según la cultura popular, sería "de cerebro izquierdo". La segunda, "de cerebro derecho". La realidad, como ya lo vienen diciendo los neurocientíficos hace rato, es bastante más aburrida y, a la vez, mucho más interesante. No existen las personas de un solo hemisferio.

Grace Tworek, psicóloga de la Cleveland Clinic, lo dijo sin rodeos en un encuentro reciente con la prensa: las fortalezas individuales de cada uno no prueban que una mitad del cerebro gobierne la personalidad. No es un tema de opiniones: lo que no hay, después de décadas de investigaciones, es evidencia científica que respalde esa clasificación.

Lo que sí es cierto (y lo que no)

El punto de partida del mito es un dato verdadero: los dos hemisferios no hacen exactamente lo mismo. El izquierdo interviene de manera destacada en el lenguaje y controla el movimiento del lado derecho del cuerpo. El derecho participa en el procesamiento visual y espacial y maneja el lado izquierdo. Esa distribución existe y se observa en las neuroimágenes. El problema aparece cuando, a partir de ese dato real, se da el salto y se dice que alguien "piensa con la izquierda" o "siente con la derecha". Ahí ya no hay ciencia, hay folklore moderno.

  • El estudio publicado en PLOS ONE analizó la conectividad cerebral en reposo de 1.011 personas de entre 7 y 29 años.
  • Los autores identificaron regiones con lateralización, como áreas del lenguaje en el hemisferio izquierdo y redes de atención en el derecho.
  • No encontraron evidencia de que esas conexiones formen un patrón que favorezca de manera consistente a un hemisferio sobre el otro en cada individuo.

Por qué las dos mitades no pueden funcionar separadas

Hay un detalle que muchas veces se olvida cuando se repite el mito: los dos hemisferios están conectados por el cuerpo calloso, un manojo enorme de fibras nerviosas que se pasa información de un lado al otro permanentemente. Esa comunicación constante es la que permite hacer cualquier cosa medianamente compleja, desde mantener una conversación hasta cruzar la calle mirando el semáforo. Una charla normal exige al mismo tiempo procesar palabras, interpretar el tono de voz, leer gestos y manejar el contexto emocional. Si el cerebro dependiera de un solo hemisferio para cada cosa, no podría hacerlo.

El origen del mito, además, es bastante específico. Nació de estudios con pacientes a los que se les había seccionado el cuerpo calloso para controlar crisis epilépticas muy severas. En esos casos extremos se podían observar diferencias entre hemisferios, pero son situaciones excepcionales que no representan cómo funciona un cerebro sano y conectado. Sacar conclusiones generales de esos casos fue lo que terminó de instalar la idea, primero en la academia, después en los libros de autoayuda y finalmente en los tests de internet.

“La Unesco advirtió que trasladar estas ideas al aula puede condicionar las expectativas sobre los alumnos. Definirse como "poco creativo" por considerarse analítico, o como "desorganizado" por asumirse artístico, puede desincentivar la práctica de habilidades que se desarrollan con esfuerzo y práctica.”Unesco

Lo que me queda dando vueltas después de leer todo esto es algo bastante simple, y a la vez incómodo. Si la mitad de las personas con las que uno se cruza en el colectivo se autodefine como "de cerebro derecho" cada vez que se le da por dibujar, y la otra mitad se asume "de cerebro izquierdo" cada vez que abre una planilla de Excel, los dos están repitiendo un cuento sin base. Las fortalezas y las debilidades de cada uno se construyen con años de práctica, de errores, de insistencia y de contexto. No nacen en una mitad del cerebro ni se heredan de un test de Facebook. Somos un solo cerebro, completo, conectado y bastante más interesante que cualquier clasificación binaria.

CA
Camila AguilarSociedad y vida

Te puede interesar