Sequeira no falló dos veces y Central Córdoba se llevó un punto que vale oro
El Ferroviario lo perdía 2-0 frente a Defensa y Justicia, lo empató con un penal ejecutado dos veces por el adelantamiento del arquero visitante y rescató una igualdad que le sirve más al alma que a la tabla
Parece que en Santiago del Estero sopló un viento de esos que dan vuelta los partidos. Central Córdoba lo perdía por dos goles y, cuando el reloj ya se moría, se aferró a un penal ejecutado dos veces para empatarle a Defensa y Justicia 2 a 2 en el Estadio Único Madre de Ciudades, por la décima fecha del Torneo Clausura.
El visitante había hecho todo bien hasta los últimos minutos. Jeremías Lucco abrió la cuenta al cierre del primer tiempo tras una jugada colectiva, y Leandro Fernández, de zurda, estiró la diferencia a los siete del complemento. Parecía partido liquidado para el conjunto de Florencio Varela, que incluso llegó a discutir varias decisiones arbitrales en el tramo final.
La remontada que arrancó desde el banco
Los cambios le dieron aire al Ferroviario. Marco Iacobellis descontó a los 25 del segundo tiempo y le puso pimienta al partido que hasta ahí dormía. A partir de ahí, el local fue con todo, hasta que Nazareno Roselli cometió una mano adentro del área que el VAR revisó y el árbitro Pablo Echavarría convirtió en penal.
Leonardo Sequeira se hizo cargo del remate a los 47. Matías Borgogno se lo atajó, pero el juez detectó el adelantamiento del arquero y ordenó repetir. Seamos sinceros: en esa segunda ejecución no hubo margen para el error. Sequeira cambió el palo y firmó el 2-2 que desató el desahogo local y la bronca visitante.
Qué dejó el empate para cada uno
- Defensa y Justicia se mantiene como escolta en la tabla, aunque dejó pasar la chance de sumar de a tres.
- Central Córdoba sigue último en el Grupo A, pero sumó un punto que le permite seguir peleando.
- El penal repetido fue el bautismo de la remontada y la jugada decisiva del encuentro.
- La igualdad dejó una pregunta abierta: cuánto le duele a Defensa no haber cerrado un partido que tenía controlado.
Ahora Central Córdoba ya piensa en su próximo rival y en la hora del partido que se viene, con la urgencia lógica del que mira la tabla desde abajo. Defensa, en cambio, mastica bronca: se le escapó un triunfo que tenía en el bolsillo y que le hubiera permitido prenderse arriba. Pero así es el fútbol, a veces un solo centímetro de adelantamiento cambia toda la historia.
