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Lunes, 19 de octubre de 2026
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Se viene la temporada de pesca en la Patagonia: cómo moverse en la previa y evitar sanciones en la ruta

Los embalses Piedra del Águila y Alicurá habilitaron cupos acotados hasta el 31 de octubre. El 1 de noviembre arranca el calendario completo y los controles en la 237 ya muestran resultados.

Por Camila AguilarSociedad y vida · · hace 1 h
Se viene la temporada de pesca en la Patagonia: cómo moverse en la previa y evitar sanciones en la ruta

Lo vi con mis propios ojos mientras recorría la Ruta 237 esta semana: un patrullero detenido a la altura del kilómetro 1304, un Chevrolet Prisma abierto de par en par y agentes de Fauna revisando el baúl. No era un control de rutina más. Adentro del auto aparecieron 42 truchas arcoíris, varias ya sin cabeza y acomodadas como para ir directo al freezer. La escena resume lo que está pasando en la previa de la temporada de pesca en la Patagonia neuquina: hay una ventana abierta para quienes quieran madrugar al calendario, pero los márgenes son cada vez más estrechos.

La ventana que sigue abierta hasta fin de mes

Antes del arranque formal de la temporada 2026-2027, previsto para el 1 de noviembre, dos embalses patagónicos mantienen habilitada su Zona 2 hasta el 31 de octubre. Se trata de Piedra del Águila y Alicurá, dos de los espejos de agua más visitados por pescadores que llegan desde Neuquén capital, el Alto Valle y, cada vez más, desde Buenos Aires y la región pampeana.

  • Cupo por pescador: cinco truchas arcoíris por permiso.
  • Modalidad habilitada: pesca dentro de la Zona 2 de cada embalse.
  • Horario permitido: únicamente en franja diurna.
  • Vigencia: hasta el 31 de octubre, inclusive.
  • A partir del 1 de noviembre se abre la temporada general en ríos y lagos de la provincia.

La regla es estricta y la letra chica, clara. Quien supere los cinco ejemplares habilitados se expone a sanciones administrativas y, si el caso lo amerita, a causas judiciales. En el operativo del kilómetro 1304, la cantidad secuestrada multiplicaba por más de ocho el cupo legal vigente y por eso se labró un acta de infracción bajo la Ley Provincial de Fauna Silvestre número 2539. El conductor quedó sumariado y el expediente ya está en manos del organismo de Fauna.

Una ruta con memoria de controles

La 237 no es una ruta cualquiera: es el corredor que lleva desde Neuquén capital hacia San Martín de los Andes, pasa pegado a varios embalses populares y concentra buena parte del turismo de pesca deportiva de la provincia. Por eso la Dirección Provincial de Fauna y la División Brigada Rural y Montada del Limay montan operativos conjuntos en distintos kilómetros de ese trazado. La propia Dirección informó que el número de infracciones detectadas cayó un 60% respecto a la temporada anterior desde que se intensificaron los patrullajes.

Los antecedentes recientes dan contexto. En mayo pasado, sobre el kilómetro 1353 de la misma ruta, se secuestraron 31 truchas. En marzo, tres vehículos fueron incautados junto a truchas ya faenadas y carne de ciervo. No se trata de hechos aislados ni de infracciones menores: la reiteración muestra que la 237 es un corredor de control habitual y que las fuerzas de Fauna ya tienen identificados los puntos críticos.

Qué conviene hacer antes de November

Con la temporada general a días de abrirse, el camino más prudente es simple y vale la pena repasarlo. Hay que verificar que el permiso provincial de pesca esté vigente y pagado, confirmar las condiciones específicas del espejo de agua al que se quiera ir, respetar el cupo y el horario, y entender que cualquier excedente se mide en actas, no en discusiones. La pesca en la Patagonia neuquina es una tradición enorme y un motor económico para los pueblos del interior, pero funciona porque tiene reglas. Respetarlas es, también, la forma de cuidar el recurso para quienes vendrán después.

Vuelvo a la imagen del principio, al Chevrolet Prisma detenido en la 237 y al baúl lleno de truchas sin cabeza. Es la postal de lo que puede pasar cuando la ansiedad por arrancar la temporada se cruza con la decisión de pasarse de cupo. Del otro lado de esa decisión hay un permiso, una familia que esperaba esas truchas y un expediente administrativo que deja huella. A cinco días del 1 de noviembre, vale la pena armarse la mochila con paciencia y volver a la ruta cuando el calendario dé el pistoletazo de salida.

CA
Camila AguilarSociedad y vida

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