Saltar al contenido
Viernes, 16 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Tecnología /

Robos de sesiones activas exponen cuentas de inteligencia artificial sin vulnerar contraseñas

Un análisis reciente detectó 482 empresas con credenciales de IA filtradas a través de cookies y tokens extraídos por programas maliciosos. Los especialistas recomiendan acortar la duración de las sesiones, rotar las claves de API y vigilar accesos fuera de horario para contener el problema.

Por Matías CárcamoPetróleo y energía · · hace 15 d
Robos de sesiones activas exponen cuentas de inteligencia artificial sin vulnerar contraseñas

Proteger una cuenta de inteligencia artificial exige algo más que resguardar la contraseña: también hay que controlar las sesiones que quedan abiertas en los dispositivos. Un informe elaborado por la firma ESET advirtió sobre una modalidad de ataque que aprovecha esos accesos persistentes para ingresar a plataformas de IA sin necesidad de conocer las credenciales originales. Para las organizaciones, las consecuencias pueden ir desde la exposición de información confidencial —incluido código fuente, borradores de contratos o datos de clientes— hasta el consumo no autorizado de servicios pagos asociados a esas cuentas.

Cómo opera el mecanismo

El vector de entrada son programas maliciosos conocidos como ladrones de información, capaces de extraer cookies y tokens (identificadores digitales que mantienen la sesión activa) de computadoras con Windows o Mac previamente comprometidas. Esos identificadores permiten que la cuenta permanezca abierta sin que el usuario deba ingresar la contraseña en cada visita. Cuando un atacante los reutiliza, el servicio lo reconoce como un usuario ya autenticado y omite la verificación en dos pasos, lo que torna inútil ese segundo factor de protección.

El problema se amplifica cuando esas sesiones se conectan con otros servicios. Una sesión comprometida en una plataforma de automatización puede servir como puerta de entrada a correos electrónicos, herramientas de gestión documental o sistemas internos, extendiendo el alcance del incidente mucho más allá de la cuenta de IA original.

La dimensión del hallazgo

En un análisis complementario, la firma SOCRadar identificó 5.434 registros vinculados con 1.500 direcciones de correo corporativo y 482 empresas distintas en un período de 90 días. La magnitud del hallazgo muestra que la amenaza dejó de ser marginal y se instaló como un riesgo operativo concreto para áreas que utilizan asistentes de inteligencia artificial en tareas sensibles.

  • Acortar la duración de las sesiones activas para reducir la ventana de explotación.
  • Rotar las claves de API (llaves que conectan aplicaciones con servicios de IA) de manera periódica y limitar sus permisos.
  • Implementar inicio de sesión único para concentrar y monitorear los accesos.
  • Revisar ingresos desde lugares inusuales o fuera del horario laboral habitual.
  • Investigar el dispositivo comprometido como un incidente de seguridad, ya que cambiar la contraseña resulta insuficiente si el atacante conserva una sesión válida.
  • Inventariar qué servicios de inteligencia artificial se utilizan dentro de la organización, incluso aquellos no declarados formalmente por los equipos.
MC
Matías CárcamoPetróleo y energía

Te puede interesar