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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Ridley Scott vuelve a la ciencia ficción con una historia post-apocalíptica que, según él, está al nivel de sus dos grandes clásicos del género

El director británico regresa a las salas con "La constelación del perro", una adaptación de la novela de Peter Heller que lo deslumbró desde la primera lectura del guion y que terminó convenciéndolo de pedir una reescritura del tercer acto para sumar a Jacob Elordi.

Por Iris EvansCultura y espectáculos · · hace 42 d
Ridley Scott vuelve a la ciencia ficción con una historia post-apocalíptica que, según él, está al nivel de sus dos grandes clásicos del género

Suelo desconfiar un poco de los regresos anunciados a bombo y platillo, pero cuando el que vuelve es Ridley Scott y el terreno es la ciencia ficción, lo mínimo que se puede hacer es prestarle atención y sentarse en la butaca con la mejor predisposición. Y eso es exactamente lo que viene pasando con "La constelación del perro" ("The Dog Stars"), la película que el director británico acaba de estrenar y que ya está dando que hablar, en gran parte porque el propio Scott la puso en un lugar muy especial dentro de su propia filmografía.

Lo primero que hay que entender para dimensionar la noticia es de dónde viene el entusiasmo. Scott leyó el guion que escribió Mark L. Smith sobre la novela de Peter Heller y, según contó en una entrevista con la periodista Martina Barone para la revista GQ, la reacción fue inmediata. No fue un "está bien", ni un "se puede trabajar": fue ese tipo de respuesta que, en sus propias palabras, apenas le había ocurrido tres veces en toda su carrera. Las otras dos habían sido con "Alien, el octavo pasajero" y con "Marte" ("The Martian"). Pocas veces un director de su trayectoria se permite ubicar una película nueva en esa compañía, y eso ya dice bastante de cómo vive este proyecto.

Un tercer acto rehecho para sumar a Jacob Elordi

Ahora, que un guion lo haya deslumbrado desde la primera lectura no significó que quedara exactamente igual después de ese primer encuentro. Scott le pidió a Smith algo que en Hollywood siempre es delicado: reescribir el tercer acto. No fue un retoque estético ni un cambio de diálogos al pasar: fue una modificación de fondo, orientada a incorporar al personaje que interpreta Jacob Elordi en una situación que directamente no existe en la novela original de Heller. El director lo justificó con un criterio muy concreto: la necesidad de una "perspectiva realista" para el tramo final de la historia. Quien haya leído el libro sabe que, en las adaptaciones, los terceros actos suelen ser el campo de batalla donde se define si la película le habla al lector de origen o busca un nuevo público. Acá, claramente, Scott eligió pelear.

Hay algo de histórica ironía en que Scott vuelva a modificar de manera sustancial un guion que lo sedujo de entrada. No es la primera vez: las intervenciones sobre el texto original de Dan O'Bannon para "Alien" están ampliamente documentadas y son parte del ADN del cine de ciencia ficción. La diferencia es que, a esta altura de su carrera, Scott ya no necesita demostrar nada, y sin embargo sigue eligiendo involucrarse en la escritura hasta el punto de redefinir el corazón del relato. Es una manera de trabajar que lo pinta de cuerpo entero.

  • "La constelación del perro" ("The Dog Stars") es la nueva película de Ridley Scott y marca su regreso a la ciencia ficción.
  • Está basada en la novela post-apocalíptica de Peter Heller y cuenta con guion de Mark L. Smith.
  • Scott incluyó al filme en una selecta lista de tres guiones que lo deslumbraron desde la primera lectura, junto a "Alien, el octavo pasajero" y "Marte" ("The Martian").
  • Pidió reescribir el tercer acto para sumar al personaje de Jacob Elordi en una situación que no estaba en el libro.
  • El propio Scott habló del cambio como una búsqueda de "perspectiva realista" para el tramo final de la historia.

Una película que el director define como personal

Scott no se guardó tampoco otra definición que, viniendo de él, pesa: describió a "La constelación del perro" como uno de sus trabajos más personales en el último tramo de su carrera. En un director con un catálogo tan extenso y tan diverso, decir eso de una película post-apocalíptica adaptada de una novela contemporánea es, como mínimo, una declaración de intenciones. Implica que algo de su propia mirada sobre el mundo, sobre la supervivencia y sobre lo que queda en pie cuando el mundo conocido se cae, terminó metiéndose en el filme.

A mí, personalmente, me gusta llegar a la sala sin haber leído la novela y con la menor cantidad posible de spoilers, así que la recomendación es directa: si tienen la oportunidad de ver "La constelación del perro" en pantalla grande, háganlo. Y si son de los que ya se cruzaron con el libro de Peter Heller, vayan preparados para discutir después, porque ese tercer acto reescrito promete ser, justamente, la zona de la película donde la conversación va a terminar.

IE
Iris EvansCultura y espectáculos

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