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Lunes, 19 de octubre de 2026
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Remediar se quedó con el 2% de su propio remedio: la farmacia de los barrios más humildes agoniza

De 128 medicamentos a apenas seis. Antibióticos, jarabes infantiles y tratamientos para diabetes ya no se reparten en los dispensarios. La advertencia de Córdoba: el recorte puede terminar de tapar los hospitales.

Por Camila AguilarSociedad y vida · · hace 2 h
Remediar se quedó con el 2% de su propio remedio: la farmacia de los barrios más humildes agoniza

María Ester tiene 67 años y vive en una villa de Córdoba capital. Cada lunes se acercaba al dispensario de su barrio a buscar lo que el médico le había recetado: los comprimidos para la presión, el ibuprofeno para los dolores de cintura y, cada tanto, algo para la diabetes que arrastra desde hace años. Eso era hasta hace unas semanas. La semana pasada vino en ayunas y se volvió a casa con las manos vacías. "Me dijeron que vuelva en otra oportunidad, que ya no había", me cuenta parada en la puerta del centro de salud, con la receta doblada en cuatro dentro del bolsillo del delantal.

De 128 medicamentos a apenas seis

Lo que le pasó a María Ester es lo que empieza a repetirse en dispensarios, salas y centros de atención primaria de todo el país. El programa Remediar, que durante más de veinte años fue la principal correa de abastecimiento del primer nivel de atención, distribuye hoy apenas seis fármacos de los 128 que entregaba hasta hace poco. La poda es brutal: equivale a quedarse con el 2% de su propio vademécum. La reducción se completó en lo que va del año, pero no es nueva: arrancó hace tres años y se profundizó de manera constante hasta llegar al punto actual.

  • Antibióticos de uso frecuente en centros de atención primaria.
  • Antiinflamatorios y analgésicos comunes.
  • Jarabes pediátricos, incluidos los que se usan para fiebre y tos.
  • Vitaminas y suplementos.
  • Medicación para diabetes, tanto oral como insulina básica.
  • Todo quedó afuera del listado. Solo siguen seis fármacos, todos vinculados a patologías cardiovasculares.
“Desde hace tres años esta parte ha sido cercenada y restringida en forma permanente hasta llegar a este momento. Seguramente va a haber un colapso respecto a ese tema.”Gustavo Klein, secretario de Salud de Córdoba

Klein trazó un mapa preocupante, y lo dijo con palabras que vale la pena escuchar despacio. Los hospitales provinciales siguen funcionando y tienen farmacia propia, aclaró. Pero advirtió lo que se viene si el primer nivel de atención deja de resolver las consultas sencillas: esas mismas consultas se van a derramar hacia las guardias y los consultorios externos de los hospitales, con el riesgo cierto de tapar lo que hoy todavía respira. El propio funcionario lo resumió en una sola palabra: colapso.

En los últimos encuentros del Consejo Federal de Salud las autoridades nacionales habían sostenido que el programa debía concentrarse exclusivamente en enfermedades cardiovasculares. Córdoba, por estas horas, busca una reunión formal con la Nación para discutir el alcance del recorte. Mientras tanto, la gente como María Ester sigue haciendo los mismos trámites, perdiendo los mismos colectivos, para terminar volviendo a su casa sin lo que el médico les escribió en la hoja. La promesa era sencilla: que la salud pública estuviera cerca. Hoy, a varias cuadras y un viaje de distancia, esa promesa se siente como un poco más lejos.

CA
Camila AguilarSociedad y vida

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