Racing se quedó con las manos vacías en el clásico y ahora depende de un milagro
El empate 1-1 ante Independiente en el Cilindro dejó a la Academia con la calculadora en la mano: necesita ganar todo y esperar que otros resultados lo acompañen para meterse en los playoffs del Clausura. Sin copas internacionales en 2027, la dirigencia ya mueve el teléfono para buscar entrenador.
Viento norte en el Cilindro y Racing con la calculadora en la mano. El 1-1 ante Independiente dejó a la Academia tan cerca del abismo como de la clasificación: a tres fechas del cierre del Clausura, la Academia depende de un milagro para meterse en los playoffs. Seamos sinceros: el equipo de Sebastián Romero mereció más en el primer tiempo, pero se quedó dormido en el complemento y pagó caro el apagón. La victoria, que estaba ahí nomás, se le escabulló entre los dedos como arena en una rambla.
El gol que se festejó y el penal que lo apagó todo
A los 29 del primer minutos, el Marquéslio Maravilla Martínez ganó de cabeza y dejó la pelota boyando en el área como un globo a medio inflar. Matías Zaracho la empujó con la tranquilidad del que sabe que la tiene que meter: 1-0 y el Cilindro explotó. Pero el complemento fue otra historia. Racing bajó revoluciones, Independiente fue con todo y a los 20 del segundo minutos el árbitro sancionó penal. Maximiliano Meza se hizo cargo del disparo y lo clavó al palo derecho del arco de Cambases, que se estiró como pudo pero no llegó. Empate que sabía a derrota.
Con el 1-1 clavado en el tanteador, Racing acumula una campaña irregular en el segundo semestre. Necesita sumar nueve puntos en los tres partidos que le quedan y rezar para que otros resultados lo acompañen. Ni tres victorias consecutivas le garantizan el acceso a los playoffs: la tabla está apretada como subte en hora pico y cualquier resbalón lo deja afuera.
Lo que se juega en estas tres reuniones
- River en el Monumental, el partido más bravo del año, con la obligación de traerse los tres puntos o empezar a pensar en las vacaciones.
- Barracas Central en el Cilindro, una final sin margen de error para seguir soñando con los playoffs.
- Aldosivi como local en la última fecha, con la calculadora en la mano y la necesidad de ganar y esperar.
Lo más grave del panorama es lo que viene en 2027: por primera vez desde 2014, Racing se quedaría sin copas internacionales. Sin Libertadores ni Sudamericana en el horizonte, la dirigencia ya busca entrenador para el año que viene. Sebastián Romero, que cierra su segundo ciclo interino en estos tres partidos, no seguirá en el cargo. Los nombres que suenan con fuerza son Guillermo Barros Schelotto y Nicolás Diez, los dos peleando el título de la tabla anual con Vélez y Argentinos. Buscan un perfil con más vuelo que el de Juan Pablo Vojvoda, cuyo ciclo duró apenas 13 encuentros.
En el plano de las perlitas juveniles, los zagueros Mateo Martínez y Gonzalo Escudero fueron de lo mejor del clásico y se perfilan para quedarse en el plantel el año que viene. Del otro lado de la moneda, Matko Miljevic quedó fuera de la convocatoria y su futuro es una incógnita: Racing pagó tres millones de dólares por él a principio de año y ahora ni siquiera lo lleva al clásico. Un misterio que la dirigencia deberá resolver en breve.
El próximo rival de Racing será River en el Monumental, el lunes a las 21:00, por la fecha que se avecina del Clausura. Ahí empezará a verse si la Academia tiene con qué pelear por los playoffs o si el clásico ante Independiente fue el funeral de sus ilusiones. Seamos sinceros otra vez: con un pie afuera de todo, el margen de error es nulo. O gana todo o se queda a mirar el playoff desde la tribuna.
