Racing se acomodó en Río Cuarto y arrancó la era Romero con un triunfo que calma las aguas
La Academia ganó 2-1 con goles de Conechny y Martínez, resistió el descuento de Valiente y volvió a sumar de a tres en el Clausura después de la salida de Vojvoda.
Viento nuevo, aire de cambio. Racing fue a Río Cuarto con la mochila cargada de turbulencias y volvió con tres puntos que, siendo sinceros, no le caen nada mal. La Academia derrotó 2-1 a Estudiantes y, de paso, le dio aire al ciclo interino de Sebastián Romero, que se sentó en el banco grande después de la salida de Juan Pablo Vojvoda. El 2-1 fue justo, fue trabajado y, sobre todo, fue necesario.
Un primer tiempo a pedir de la Academia
La historia se escribió temprano, a los nueve minutos. Ortegoza metió un centro desde la izquierda después de un pestañeo entre Maffini y Valenti, que se estorbaron como dos socios que se cruzan en la puerta del supermercado. Apareció Conechny sin marca, por el segundo palo, y la mandó a guardar con un disparo cruzado: golazo bautizado, en lo mío, como 'el centroavitario'. A los trece, el propio Conechny tuvo el segundo, pero Lautaro Herrera se lució con una atajada abajo, a su derecha. La insistencia tuvo premio: Lodico habilitó al lateral Rodríguez, el zurdo metió el pase hacia atrás y Martínez empujó la redonda para el 2-2 parcial.
En el complemento reaccionó Estudiantes con un cabezazo de Mauro Valiente que dejó el partido vivo hasta el final. La Academia sostuvo la ventaja con oficio, con carácter y con el reloj como aliado.
- Conechny, el dueño del primer tiempo: recuperación alta, asistencia sin pedir permiso y gol con sello.
- Adrián Martínez, el que volvió a mojar y se ganó el mote de '9 de área y media': vive en el área y cobra en la red.
- Mauro Valiente, el descuento que mantuvo a Estudiantes con vida hasta el pitazo final.
- Sebastián Romero, debut con triunfo y cambio de esquema: del 3 a fondo al 4 de toda la vida.
Romero pasó del 3-5-2 que le dejaba Vojvoda a una línea de cuatro bien marcada. Cannavo se plantó como lateral derecho, Rodríguez tomó la izquierda y los pibes Mateo Martínez y Gonzalo Escudero siguieron como titulares, con el aval de la reserva que ya los conoce. Adelante, Lautaro Díaz escoltó a la dupla goleadora y le dio al equipo una presencia física que pidió varios papeles en ataque.
El contexto que se rompió con el pitazo final
El partido juntó a los dos últimos del Grupo B. Racing llegaba de caer 3-2 con Boca y quedar afuera de la Copa Argentina, resultado que terminó con el ciclo de Vojvoda tras siete derrotas en 13 partidos. Estudiantes, mientras tanto, sigue peleando con el descenso y no puede despegarse del fondo. La victoria, siendo sinceros, no tapa el cielo de Racing, pero al menos deja de llover adentro del vestuario.
Lo que viene para el conjunto alibique: el próximo rival de la Academia, en condición de local, y la hora a confirmar para seguir de cerca si esta recuperación se sostiene en el Clausura. Eso lo sabremos en la próxima.
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