Peppa Pig crece: George tiene pérdida auditiva y la familia Cerdito suma a una beba
La serie animada más vista por los chicos llega a su undécima temporada con dos cambios que reconfiguran una dinámica de más de dos décadas. Su nuevo showrunner cuenta por qué apostaron por contar lo que muchos preescolares no se animan a mostrar.
Son las nueve de la mañana de un martes y, en una sala de Londres donde todavía huele a café recién hecho, un equipo de animadores termina de dar los últimos retoques a un capítulo que el 7 de septiembre va a caer en miles de living rooms argentinos. En la pantalla, George Cerdito mira a su hermana mayor con una expresión que sus papás ya conocen de memoria: la de cuando algo le cuesta y no sabe cómo pedirlo. Esta vez, la escena no termina con un capricho ni con un salto en el barro. Termina con un gesto de Peppa, una seña en la mano y un abrazo que, prometen los creadores, va a hacer llorar a más de un adulto.
Peppa Pig, esa cerdita rosada que desde hace más de veinte años acompaña la merienda de los más chicos, estrena su undécima temporada con dos noticias que alteran de cuajo lo que el público venía viendo. La primera es que George, el hermano menor, tiene pérdida auditiva moderada. La segunda, que la familia recibe a Evie, una beba que llega para desordenarlo todo, incluso el sueño de Mamá y Papá Cerdito.
Un showrunner con la misión de no romper la magia
El hombre que tiene la responsabilidad de que ninguno de esos cambios espante a los fans es Adam Redfern, un productor británico con paso previo por Las aventuras de Paddington y Go Jetters que asumió la conducción creativa del programa hace pocos meses. Lo primero que hizo fue sentarse a ver capítulos viejos. Eran más de 400, una cifra que a cualquiera le generaría vértigo.
La pregunta de fondo era inevitable: cómo encontrar caminos nuevos sin traicionar lo que siempre funcionó. Redfern lo resume en una idea que repite cada vez que puede: "Es imperfecta, se mete de cabeza en las situaciones, es curiosa y es muy fácil identificarse con ella". Para él, esa es la razón por la que Peppa sigue viva cuando otros personajes preescolares ya no están. Muchos de esos personajes, dice, eran demasiado perfectos, demasiado de manual, y por eso los chicos los olvidaban.
George, la pérdida auditiva y por qué cada historia es distinta
El arco de George no se construyó en un cuarto cerrado. El equipo trabajó con el asesoramiento de la Sociedad Nacional de Niños Sordos del Reino Unido, y de ese aprendizaje surgió una certeza que atraviesa toda la temporada: no hay dos experiencias iguales frente a la pérdida auditiva. Lo que le pasa a un nene de cuatro años no es lo mismo que le pasa a otro de la misma edad, aunque el diagnóstico clínico sea parecido.
Por eso, las escenas se pensaron para ser accesibles y adaptadas al nivel de comprensión de los chicos. No se trata de dar una lección ni de convertir a George en un personaje triste. Se trata de mostrar cómo se las arregla una familia para acompañarlo, y de paso, enseñarles a los televidentes algunas herramientas concretas que pueden usar en su propia casa o en el colegio.
Evie, la beba que llega para desordenar todo
La otra gran apuesta de la temporada es Evie. Es una beba, llora a horarios insólitos y duerme poco, y su llegada le complica la vida a unos papás que, después de dos décadas criando, ya tenían cierta rutina. Redfern lo dice sin vueltas: la irrupción de un bebé en una familia donde todo parecía ordenado es algo con lo que muchos adultos se identifican, incluso si no tienen un tercer hijo.
La idea, explica, fue retratar el agotamiento real de Mamá Cerdito y Papá Cerdito, ocupados ahora con tres chicos en lugar de dos. Es un espejo deliberado para los padres que miran la pantalla agotados y necesitan sentir que alguien los entiende.
Las pantallas, la tableta y los valores que se defienden
La temporada también se hace cargo de un tema que a cualquier familia argentina le suena conocido: el tiempo frente a las pantallas. Hay escenas en las que Mamá Cerdito y Papá Cerdito le piden a Peppa que deje la tableta y salga a jugar. No es un mensaje nuevo, pero Redfern cree que el contenido infantil tiene que justificar el tiempo que los chicos le dedican, y que un episodio de Peppa tiene que ofrecer calidez, humor y valores concretos.
- George Cerdito aparece por primera vez con pérdida auditiva moderada, una condición abordada con asesoramiento de la Sociedad Nacional de Niños Sordos del Reino Unido.
- La familia Cerdito se agrupa con la llegada de Evie, una beba pensada para reflejar el agotamiento real de criar tres hijos.
- Mamá y Papá Cerdito suman escenas en las que le piden a Peppa que deje la tableta y salga a jugar, en línea con el debate sobre el tiempo de pantalla.
- El nuevo showrunner, Adam Redfern, define a Peppa como un personaje imperfecto y curioso, clave de la longevidad de la serie.
- La undécima temporada se estrena el 7 de septiembre con más de 400 capítulos previos como antecedente.
Vuelvo a aquella sala de Londres, a la pantalla donde George mira a su hermana con esa cara de cuando algo le cuesta. Pienso en los miles de nenes argentinos que el domingo a la tarde van a ver ese capítulo con un paquete de galletitas en la mano, y en los miles de padres que se van a reconocer en los ojos agotados de Mamá Cerdito. Después de veinte años, Peppa sigue siendo una serie sobre familias que se quieren y se equivocan. Eso,, no pasa de moda.
