Neuquén vuelve su mirada al río: tres kilómetros nuevos para caminar, pedalear y quedarse un rato
La Municipalidad inaugura el sábado el tramo más ambicioso del Paseo Costero, una obra que ya totaliza 33 kilómetros sobre las riberas del Limay y el Neuquén. Inversión, detalles y lo que viene.
Son las seis de la tarde en la ribera del Neuquén y ya hay gente caminando. Algunos vienen en bicicleta, otros empujan cochecitos, hay quienes se detienen con el mate servido a medio camino. El sábado 12 de septiembre, cuando se corte la cinta del tramo que va de la calle Chocón a la calle Aguado, esa postal va a poder hacerse tres kilómetros más al sur, en el barrio Confluencia. Es la pieza más ambiciosa del Paseo Costero neuquino y la que, según dicen en la Municipalidad, termina de girar la ciudad hacia el río.
Una obra pensada para habitar la costa
Lo que se estrena este fin de semana no es un paseo más. La intervención incluyó pavimentación de la calle vehicular paralela a la costa, veredas de hormigón, una bicisenda de concreto asfáltico, iluminación led y mobiliario urbano nuevo. El detalle que más llama la atención es un mirador elevado en la proyección de la calle Figueroa, una suerte de balcón sobre el agua que se terminó en las últimas semanas junto con la señalización y la conexión vial del cruce.
En números, el cuadro es contundente: son 15.000 millones de pesos invertidos, todos con fondos municipales, para sumar esta franja a una red que ya cuenta 33 kilómetros lineales sobre los ríos Neuquén y Limay. Para dimensionarlo: equivale, más o menos, a caminar desde el centro hasta el límite con Plottier sin pegar un salto.
“Con esta extensión, la ciudad completa, que estaba de espaldas al río, va a quedar mirando al río.”María Pasqualini, secretaria Jefa de Gabinete de la Municipalidad de Neuquén
- Más de tres kilómetros de nuevo tramo entre las calles Chocón y Aguado, en el barrio Confluencia.
- 33 kilómetros continuos de paseo sobre las riberas de los ríos Neuquén y Limay.
- Mirador elevado sobre la calle Figueroa, con vista directa al río.
- Bicisenda de concreto asfáltico, veredas de hormigón, iluminación led y mobiliario urbano.
- Acceso libre y gratuito, apto para caminatas, ciclismo y actividades al aire libre.
Para quien venga del centro, el camino más directo es tomar la traza existente del Paseo Costero sobre la ribera del Neuquén hacia el sur. No hay que pagar entrada, no hay vallado: es un formato abierto pensado para que la gente se apropie del espacio. Da lo mismo si la idea es caminar, andar en bici, correr o sentarse a mirar el agua con un termo bajo el brazo. El sábado, además, coincide con el 122.° aniversario de la capital provincial y con un fin de semana largo, así que se espera caudal de visitantes desde temprano.
En el horizonte inmediato aparece un objetivo todavía más grande: terminar la ribera de punta a punta, sin cortes. Esta semana se resolvió un trámite judicial que destrabó la licitación del tramo que bordea la confluencia de los dos ríos, desde el puente de Balsa Las Perlas hasta el Parque Agreste. Cuando eso se concrete, Neuquén podrá decir que tiene un paseo costero completo, de orilla a orilla.
Vuelvo a la imagen del arranque. Esa persona que camina con el mate servido sabe algo que la ciudad recién está terminando de aprender: que el río no es un límite, es un lugar. Con estos tres kilómetros nuevos, ya son 33 las razones para comprobarlo.
