Saltar al contenido
Lunes, 19 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Portada › Vida ›
Vida /

Neuquén, en alerta por El Niño: qué puede hacer cada familia antes de que el agua llegue a la puerta

Los suelos ya no absorben más, los arroyos vuelven a ocupar cauces secos y las tormentas pueden formarse en minutos. La provincia difundió una serie de recomendaciones concretas para quienes viven cerca de ríos, cañadones o zonas bajas. En esta nota, los puntos clave y el testimonio de una vecina que ya pasó por eso.

Por Camila AguilarSociedad y vida · · hace 54 min
Neuquén, en alerta por El Niño: qué puede hacer cada familia antes de que el agua llegue a la puerta

Lo que durante años fue tierra firme y seca empieza a transformarse, gota a gota, en un problema. En buena parte de Neuquén, los suelos llegaron al límite de absorción. Después de sequías prolongadas, las lluvias de las últimas semanas saturaron el terreno y el agua empezó a escurrir con rapidez hacia arroyos y cañadones que llevaban años inactivos. Lo que hasta hace poco parecía un lote seguro, hoy puede convertirse en cuestión de horas en una zona de riesgo.

Yo lo vi de cerca la semana pasada, cuando recorrí un sector del norte neuquino: vecinos que nunca habían visto correr agua por la calle observaban, con una mezcla de curiosidad y preocupación, cómo un canal seco empezaba a llenarse en menos de una tarde. La sensación general era la misma: nadie esperaba que pasara, y sin embargo estaba pasando.

Tormentas que se forman en minutos y golpean lejos de donde llueve

La secretaria de Emergencia y Gestión de Riesgo de la provincia, Luciana Ortiz Luna, explicó que la situación se agrava por las llamadas tormentas convectivas, que pueden armarse en pocos minutos y descargar grandes volúmenes de agua en áreas muy chicas. Un lugar puede atravesar el día sin sobresaltos y, de un momento a otro, sufrir anegamientos o crecidas. Y hay un dato que a muchos los descoloca: el agua no siempre cae donde genera el daño. Una precipitación intensa en una cuenca alejada puede convertir a un arroyo aparentemente tranquilo en una corriente de gran fuerza.

  • Conocer las vías de evacuación del barrio o la localidad antes de que ocurra una emergencia, no durante.
  • Identificar con anticipación a las personas del grupo familiar o del entorno cercano que puedan necesitar ayuda para trasladarse: pacientes con enfermedades crónicas, adultos mayores o vecinos con dificultades de movilidad.
  • Armar un kit de emergencia con lo indispensable para las primeras horas: documentación personal, alimentos no perecederos, agua potable en reserva, elementos para hacer frente a un corte de luz y lo necesario para abandonar la vivienda si las autoridades lo indican.
  • Reservar agua potable en cantidad suficiente: las emergencias suelen afectar los sistemas de abastecimiento y la demanda crece justo cuando más falta hace.
  • En zonas rurales o con accesos vulnerables, tener presente la posibilidad de quedar aislados durante un tiempo y conocer los puntos de encuentro y centros de evacuación definidos por el municipio.
  • Revisar antiguos cauces fluviales que permanecieron secos durante la sequía: la provincia trabaja en identificarlos porque pueden volver a recibir grandes caudales y representar un riesgo subestimado.

Una vecina que aprendió a no improvisar

“Un lugar puede atravesar el día sin inconvenientes y, de repente, sufrir anegamientos o crecidas. El agua no siempre cae donde genera el daño.”Luciana Ortiz Luna, secretaria de Emergencia y Gestión de Riesgo de Neuquén
CA
Camila AguilarSociedad y vida

Te puede interesar