Mil partidos sin asomarse a la línea de tres: la hazaña silenciosa de Donaldson que el básquet moderno ya no permite
El pívot acumuló más de mil encuentros oficiales en la NBA sin disparar un solo triple, una marca irrepetible en una liga que hoy les pide tiros de perímetro hasta a los más puramente interiores.
En una liga donde hoy hasta el pívot más negado se para detrás de la línea de tres y tira como si nada, hubo un gigante de 2,18 metros que jugó toda su carrera sin asomarse ni un segundo a esa pintura moderna. Hace frío afuera y la estadística de James Donaldson es de esas que te congelan: mil ocho partidos oficiales sin un solo intento de triple. Seamos sinceros: eso ya no existe.
El interno que sobrevivió en la pintura pura
Cuando la NBA sumó el tiro de tres en la temporada 1979-80, nadie tomó nota de que el récord del que más iba a ignorar esa línea terminaría siendo de un especialista defensivo. Donaldson, elegido en la cuarta ronda del draft por Seattle, pasó un paso breve por Italia y se asentó en la liga durante catorce temporadas. Su foto más recordada es la de los Dallas Mavericks de los ochenta, junto a Derek Harper, Rolando Blackman y Mark Aguirre, promediando cerca de diez rebotes por partido y ganándose un lugar en el All-Star Game de 1988.
Después pasó por Clippers, Knicks y Jazz, y estiró su carrera hasta España, donde jugó en el Caja San Pablo Sevilla rozando los 42 años. Currículum largo, perfil bajo, pintura alta.
Una marca que duplica a la del segundo
La distancia entre Donaldson y el resto del escalafón es la que da la dimensión real del récord. El segundo, Joel Anthony, se quedó en 556 partidos; tercero aparece Mitchell Robinson, con 450. Más abajo se acomodan Etan Thomas (427), Dean Garrett (372), Cole Aldrich (350), Miles Plumlee (347), Michael Stewart (290), Mark McNamara (286) y el montenegrino Nikola Pekovic (271). La lista, además de ser larga, describe un tipo de jugador que la NBA actual ya casi no produce.
- James Donaldson (1.008 partidos)
- Joel Anthony (556)
- Mitchell Robinson (450)
- Etan Thomas (427)
- Dean Garrett (372)
- Cole Aldrich (350)
- Miles Plumlee (347)
El interno tradicional que nunca sale de la pintura desapareció del mapa. Hoy, hasta los pívots con menos recursos ofensivos lanzan triples de manera regular y la mayoría de los sistemas ofensivos se los piden como si fuera un trámite. Que alguien repita la marca de Donaldson es, en términos estadísticos, prácticamente imposible.
Y acá viene la pregunta del aire: ¿hay algún jugador en actividad que todavía resista la tendencia y prefiera quedarse en la zona pintada? La respuesta corta es sí, pero son los menos, los que sobreviven en roles muy específicos, los que viven del rebote, del pick and roll y del contacto. El básquet cambió, el viento sopla distinto, y lo de Donaldson ya quedó como un mojón del pasado.
Próximo rival de esta historia: el próximo pívot que intente romper la marca. Hora: cuando la liga deje de pedirle triples a los gigantes.
