"Linternas": cuando los anillos de DC se ponen el traje del policial noir
La nueva serie basada en Hal Jordan y John Stewart deja de lado la pirotecnia superheroica y abraza el misterio, la conspiración y el peso de una amistad desigual. Un hallazgo que la crítica ya puso entre lo mejor del año.
Hay una frase que sobrevuela cada escena de "Linternas" como si la hubieran escrito a propósito para ordenar las expectativas del espectador, y que me quedó dando vueltas después del último episodio: "El deber no es lo que haces cuando es conveniente, es lo que haces cuando duele". Es la clase de sentencia que un marine viejo le dice a su aprendiz mientras ambos atraviesan un campo de soja en Nebraska y, al mismo tiempo, destilan algo que uno no siempre encuentra en una historia con anillos mágicos: humanidad compartida entre dos uniformados de un cuerpo intergaláctico.
Una superheroína que viste uniforme de detective
A esta altura de los superproducciones de DC, cuesta hacerse ilusiones con una serie nueva. Pero "Linternas" llega con una premisa que, en mi lectura, le hace un guiño a cierta tradición de la televisión de género, esa que en los años setenta supo contar grandes historias con pochoclo y dos protas que se pelean como hermanos. La producción se aleja del blockbuster ruidoso para abrazar la estructura del thriller de misterio: la acción aparece, sí, pero como herramienta al servicio del relato, no como fin en sí mismo. Y eso, en un mercado saturado de efectos y explosiones, se nota.
La trama arranca en 2016, cuando Hal Jordan y John Stewart —veterano y discípulo respectivamente dentro del cuerpo de Linternas Verdes— reciben una señal extraña. Una proyección holográfica generada desde el propio anillo de poder de Hal activa una alerta que los arrastra hasta el pequeño pueblo de Rushville, en Nebraska. Desde ahí, la investigación los empuja hacia una conspiración que pone en jaque la seguridad planetaria. El tono recuerda al de las miniseries policiales norteamericanas de corte oscuro, donde el enigma sostiene la narración episodio a episodio.
El pueblo chico y la historia grande
Hay algo muy argentino en la decisión de anclar el conflicto en una ciudad chica del medio oeste estadounidense. A mí, lector de las novelas de negro norteamericanas, Rushville me evocó a esos pueblos donde todos se conocen y, sin embargo, algo oscuro bulle debajo de la superficie. La elección no es caprichosa: Nebraska aparece como un personaje más, con sus campos abiertos, sus cielos enormes y esa sensación de aislamiento que permite que lo extraordinario irrumpa con más fuerza. La serie entiende que un misterio necesita geografía.
- Hal Jordan, encarnado por Kyle Chandler, llega como un marine curtido que carga con años de servicio y con la culpa de viejas misiones. Es el viejo sabio que ya no cree en las órdenes pero sigue obedeciendo por costumbre.
- John Stewart, interpretado por Aaron Pierre, es su discípulo: joven, idealista y todavía capaz de indignarse frente a la injusticia. Su mirada limpia funciona como espejo de la de Jordan.
- Detrás del proyecto están Tom King, con una extensa trayectoria en los cómics de DC, y Damon Lindelof, quien ya había trabajado con material de DC en la adaptación de "Watchmen".
- La serie se desarrolla por fuera de las continuidades cinematográficas previas, lo que le da margen para desenvolverse sin los condicionantes de otros proyectos del universo DC.
- La crítica especializada la ubicó entre las mejores ficciones de ciencia ficción del año, un reconocimiento que no es menor para una propuesta que huye del blockbuster.
“El deber no es lo que haces cuando es conveniente, es lo que haces cuando duele.”Hal Jordan (personaje de "Linternas")
La dinámica entre ambos protas, marcada por diferencias generacionales y de criterio, es uno de los motores dramáticos de la serie. Sus roces y acuerdos sostienen la carga emocional de una historia que exige tanto del vínculo entre personajes como de la trama central. En eso "Linternas" se parece más a un buddy movie con capas que a un cómic adaptado. Y ese es, para mí, su mayor acierto: recordar que detrás de cada anillo de poder hay un tipo cansado que intenta hacer las cosas bien.
Mi recomendación, en primera persona
Si me preguntan a quién le va a gustar esta serie, la respuesta es honesta: a todo aquel que disfrute de un policial con alma de space opera y paciencia para dejarse llevar por una trama que se construye con paciencia. Yo la maratonée sin acelerar la reproducción y recomiendo hacer lo mismo: "Linternas" pide atención, pero devuelve una experiencia que, en este 2026 con tanto estreno que parece clónico, se agradece como agua en el desierto. Anímense: la serie está disponible en la plataforma que aloja las producciones de DC y los espera con sus anillos cargados.
