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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Las importaciones ya explican siete de cada diez prendas que se venden en el país y la producción textil se contrajo 24% en el semestre

Un relevamiento de la Fundación Pro Tejer muestra que la ropa terminada importada marcó un récord histórico, mientras las fábricas locales operan con seis de cada diez máquinas detenidas.

Por Matías CárcamoPetróleo y energía · · hace 32 d
Las importaciones ya explican siete de cada diez prendas que se venden en el país y la producción textil se contrajo 24% en el semestre

El mercado argentino de textiles e indumentaria atravesó durante el primer semestre del año una transformación estructural que modificó de manera profunda su composición: las importaciones pasaron de representar cerca de la mitad del abastecimiento a cubrir aproximadamente el 70% de la oferta total disponible en el país, de acuerdo con un informe elaborado por la Fundación Pro Tejer sobre el desempeño del sector.

Volumen y valor de lo que entró al país

En los primeros seis meses del año ingresaron al territorio argentino 177.356 toneladas de productos textiles y prendas de vestir por un monto total de 911 millones de dólares. En la comparación interanual (es decir, frente al mismo período del año anterior), las cantidades importadas retrocedieron 20% y los valores descendieron 5%. Sin embargo, esa retracción no se distribuyó de manera homogénea a lo largo de la cadena productiva, sino que se concentró en los primeros eslabones: las importaciones de materias primas disminuyeron 33%, las de hilados 43%, las de tejidos planos 52% y las de tejidos de punto 34%. Según la Fundación Pro Tejer, la caída obedeció al exceso de oferta en el mercado local y a la menor actividad de las fábricas, que redujeron su demanda de insumos importados.

La ropa terminada, en niveles récord

En el extremo opuesto de la cadena, la indumentaria ya confeccionada alcanzó niveles máximos históricos. Las importaciones de ropa terminada crecieron 62% en toneladas y 36% en dólares respecto al primer semestre de 2025. En tanto, las confecciones destinadas al hogar —entre ellas sábanas y toallas— subieron 26% en toneladas y 7% en dólares. De ese modo, mientras los insumos para fabricar en el país perdieron terreno, las prendas listas para vender ganaron participación y configuraron un escenario en el que el producto final compite de manera directa con la producción de las fábricas locales.

  • Importaciones totales: 177.356 toneladas por 911 millones de dólares.
  • Caída interanual de cantidades: 20% (frente al mismo período del año anterior).
  • Caída interanual de valores: 5%.
  • Materias primas importadas: -33%.
  • Hilados importados: -43%.
  • Tejidos planos importados: -52%.
  • Tejidos de punto importados: -34%.
  • Indumentaria importada: +62% en toneladas y +36% en dólares.
  • Confecciones para el hogar: +26% en toneladas y +7% en dólares.

La producción textil local acusó el impacto de esa reconfiguración: cayó 24,4% en el primer semestre en la comparación interanual y se desplomó 34% frente a 2023. La utilización de la capacidad instalada (es decir, el porcentaje del potencial productivo efectivamente empleado) se ubicó en 39%, un nivel que equivale a seis de cada diez máquinas detenidas en las fábricas del sector.

“Más del 70% de los productos ingresaría a valores inferiores a los antecedentes del sector, en muchos casos sin cubrir el costo de la materia prima.”Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA)

La Federación de Industrias Textiles Argentinas señaló que una parte relevante del fenómeno responde a la subfacturación de importaciones (registro de valores inferiores a los reales en los documentos aduaneros): más del 70% de los productos ingresaría al país a precios por debajo de los valores de referencia del sector, y en numerosos casos por debajo incluso del costo de la materia prima. La entidad agregó que a esa distorsión se suma la competencia de plataformas internacionales de venta directa al consumidor, que operan sin abonar los aranceles (impuestos de importación) que rigen para el resto de los operadores. FITA reclamó el cumplimiento efectivo de la normativa vigente de comercio exterior y el restablecimiento de condiciones de competencia igualitarias para la industria radicada en el país.

En lo inmediato, resta confirmar si la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) y la Aduana avanzarán en controles específicos sobre los precios declarados en las importaciones de indumentaria y si el Ministerio de Economía evaluará modificaciones en el régimen arancelario aplicable a las plataformas de comercio electrónico. La evolución del segundo semestre —y la respuesta oficial a los reclamos sectoriales— permitirá determinar si la participación del 70% que hoy ocupan las importaciones en el mercado se estabiliza, retrocede o vuelve a ampliarse.

MC
Matías CárcamoPetróleo y energía

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